El Gobierno ha declarado la situación de emergencia de interés nacional ante la gravedad de los incendios forestales que afectan a la Comunidad de Madrid y a la provincia de Ávila, una decisión que permitirá al Ministerio del Interior asumir la dirección y coordinación de la respuesta de todas las administraciones implicadas para hacer frente a una crisis que ya ha obligado a evacuar a miles de personas y amenaza a numerosos núcleos de población.
La declaración se produce después de que la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, solicitara la activación de este mecanismo extraordinario, previsto para situaciones en las que la magnitud de la emergencia supera el ámbito competencial de una comunidad autónoma y requiere la movilización coordinada de recursos estatales.
La emergencia afecta a cuatro grandes incendios que permanecen activos y que han obligado a realizar evacuaciones preventivas de numerosas localidades. El Ejecutivo ha tenido en cuenta la evolución de los fuegos, la amenaza directa sobre zonas habitadas y el elevado riesgo para la población antes de adoptar la medida.
Con la declaración de emergencia de interés nacional, el ministro del Interior pasa a dirigir y coordinar todas las actuaciones de protección civil, integrando bajo un mando único los medios de la Administración General del Estado y coordinando la actuación de las comunidades autónomas y de los distintos cuerpos de emergencia.
Uno de los factores que ha agravado la situación ha sido el impacto de los incendios de Almorox (Toledo) y San Martín de Valdeiglesias (Madrid) sobre las infraestructuras de telecomunicaciones, provocando un doble corte en la red que ha dificultado las labores de coordinación de los servicios de emergencia.
Los incendios han obligado a desplegar un amplio dispositivo integrado por efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME), bomberos de distintas comunidades autónomas, Guardia Civil, Policía Nacional, Protección Civil y numerosos medios aéreos y terrestres para intentar contener el avance de las llamas.
El Gobierno ha insistido en que la declaración de emergencia nacional tiene como objetivo reforzar la capacidad operativa sobre el terreno, agilizar la movilización de recursos extraordinarios y garantizar una respuesta unificada ante una de las mayores emergencias por incendios forestales registradas este verano en España.
Las autoridades mantienen activos los llamamientos a la población para que respete las órdenes de evacuación, evite desplazamientos innecesarios hacia las zonas afectadas y siga en todo momento las indicaciones de los servicios de emergencia, mientras continúan las labores de extinción y vigilancia ante unas condiciones meteorológicas que siguen favoreciendo la propagación del fuego.