La Cámara Oficial de Comercio, Industria, Servicios y Navegación de Santa Cruz de Tenerife y CaixaBank dieron a conocer hoy los resultados del Boletín de Coyuntura Económica Regional del cuarto trimestre de 2025, que apuntan a que la economía canaria ha iniciado una senda de moderación, apuntando a un avance económico en torno al 2% en 2026, un ritmo más moderado que el del último ejercicio, próximo al crecimiento promedio nacional. Esta previsión podría verse modificada en función de la deriva de los recientes acontecimientos en Oriente Próximo que ya apuntan el encarecimiento del barril de petróleo y, por tanto, al sobre coste en todos los sectores productivos, especialmente en las regiones ultraperiféricas.
Además, en términos anuales, se confirmó la previsión hecha por la Cámara en la que se establecía el crecimiento del PIB para 2025 en un 3,5%, por encima de la media en España. Esto fue posible gracias al dinamismo del consumo, la fortaleza del turismo y una intensa creación de empleo, en un contexto de incremento de la población y de mejora general de la actividad empresarial, de forma que Canarias se situó por encima del crecimiento medio nacional (2,8%) y consolidó la fase de recuperación iniciada tras la pandemia.
El presidente de la Cámara, Santiago Sesé, calificó el contexto que se crea al combinar los resultados de 2025 con las previsiones de 2026, como “positivo, pero que hace imprescindible aprovechar la coyuntura para avanzar hacia un modelo económico más sostenible, competitivo y resiliente”.
En esa línea, insistió en que Canarias no puede permitirse retrasos ni pérdida de oportunidades como las que se están produciendo con la baja ejecución de los fondos Next Generation. Dijo que, “si no aceleramos los procedimientos y no dotamos a la Administración de capacidad real de gestión, los recursos no llegarán a la economía real”. Sin embargo, se mostró de acuerdo con las voces que solicitan “una prórroga para poder ejecutar esos fondos tan necesarios para la transformación”.
Sobre las inversiones anunciadas por Aena, el presidente destacó que “se trata de una oportunidad para situar nuestras infraestructuras aeroportuarias al nivel que exigen la conectividad, el turismo y la competitividad de las islas”, aunque advirtió que la experiencia pasada obliga a la cautela. “No podemos permitir que vuelva a repetirse lo ocurrido con los DORA anteriores”, dijo y anunció que, “desde la Cámara seremos extremadamente vigilantes para que cada euro prometido se traduzca en obras reales”.
En relación con los déficits estructurales en movilidad y carreteras, Sesé destacó la propuesta elevada recientemente al Gobierno de Canarias para explorar la emisión de deuda pública apta para la materialización de la Reserva para Inversiones en Canarias. “Es una vía que permitiría movilizar recursos privados de manera inmediata para ejecutar las infraestructuras que el Archipiélago necesita”, explicó.
Por su parte, el director territorial de CaixaBank en Canarias, Manuel Afonso, subrayó los buenos datos del 2025 en la economía canaria y destacó el aumento en la contratación de hipotecas en el último año. “Hemos firmado cerca de un 44% más de hipotecas que en 2024. Es una cifra muy alta, que refleja que, a pesar de las dificultades en cuanto al precio y a la nueva construcción, sigue habiendo dinamismo en la compraventa de viviendas”.
La directora general de la Cámara de Comercio, Lola Pérez, entró en el detalle del Boletín, que muestra que 2025 se apoyó en el dinamismo del consumo, en la fortaleza del turismo y en una intensa creación de empleo, en un contexto de incremento de la población, y de mejora general de la actividad empresarial.
El mercado laboral registró máximos históricos de ocupación. Los afiliados a la Seguridad Social en 2025 superaron los 967.275 trabajadores, una cifra que permitió alcanzar un nuevo máximo histórico. Mientras, en cuanto al cuarto trimestre del año, los datos de la EPA muestran la existencia de 1.043.600 ocupados, 19.900 más que hace un año (1,9%) y la cifra más alta de la serie histórica.
La tasa de paro se redujo hasta el 12,63%, lo que supone 1,27 puntos menos que un año antes, aunque continúa siendo superior a la media nacional. Además, y aunque la participación femenina en el mercado laboral continuó creciendo, las tasas de paro entre las mujeres a lo largo del año pasado se mantuvieron por encima de la media, poniendo en evidencia desigualdades persistentes en la inserción laboral.
La creación de empleo se concentró principalmente en los servicios y la industria, con una creciente participación femenina. “Pese a ello, la falta de mano de obra se consolidó por segundo año consecutivo como el principal factor que limita la actividad económica para las empresas”, dijo Santiago Sesé. De hecho, el 52% de las empresas canarias aseguran que la dificultad para encontrar profesionales es el mayor freno al que se enfrentan.
Por ramas productivas, casi todos los sectores de actividad registraron avances. La construcción mantuvo un comportamiento dinámico, apoyado en la reactivación de la licitación pública, especialmente en obra civil. La industria vivió un año favorable, sobre todo en la segunda mitad del ejercicio, y los servicios continuaron siendo el principal soporte de la economía. Asimismo, la cifra de negocios del sector servicios creció un 5,7%, por encima del conjunto nacional, mientras que el personal ocupado aumentó un 2,2%, también por encima del promedio estatal.
El turismo volvió a mostrar su músculo para impulsar la economía. Canarias recibió 18.386.274 turistas, un 3,5% más que en el año anterior, mientras que el gasto turístico creció con aún mayor intensidad, reforzando su impacto económico. Además, la actividad hotelera mantuvo una evolución estable, con un crecimiento sostenido gracias a la demanda extranjera, mientras que la clientela nacional mostró un retroceso.
Por otro lado, la evolución de los precios estuvo marcada por un repunte de la inflación en la parte final del año. El Índice de Precios de Consumo cerró con un aumento del 2,8%, muy próximo al nacional, reduciéndose el diferencial favorable de Canarias. Los precios de los servicios, especialmente restauración, vivienda, transporte y alimentos, fueron los que más contribuyeron al incremento, afectando con especial intensidad a los hogares más vulnerables. La inflación subyacente aumentó hasta el 2,5%, mostrando presiones más estructurales en servicios esenciales como vivienda, transporte o alimentación. En contraste, los precios industriales descendieron debido al abaratamiento de la energía. Una inflación que tenderá a repuntar en los próximos meses por el conflicto en Oriente Próximo y el bloqueo del estrecho de Ormuz.
Por su parte, la directora general de la Cámara, Lola Pérez, confirmó que, a pesar del buen comportamiento de 2025, persisten importantes debilidades estructurales que continúan condicionando el desarrollo económico del Archipiélago.
“La renta per cápita sigue situándose entre las más bajas de España, el tejido empresarial continúa caracterizado por la prevalencia de microempresas y la economía mantiene una elevada dependencia de factores externos que puede afectar a su crecimiento, especialmente del turismo”, dijo Lola Pérez.
El conflicto bélico declarado en Oriente Próximo y la deriva que este pudiera tener si este llegara a escalar, sumado a la desaceleración económica que vive la Unión Europea y particularmente mercados emisores de turistas clave como Alemania, Francia e Italia; la falta de Presupuestos Generales del Estado; las dudas sobre la financiación autonómica, y el nuevo marco presupuestario europeo son algunos de los factores que añaden presión sobre la capacidad de inversión pública. Sin bien puede jugar a favor la movilización de recursos públicos, la aceleración en la ejecución de Fondos Next Generation para que no se pierdan o la coincidencia con un año preelectoral
En el ámbito interno, la escasez de personal, la baja productividad, la limitada diversificación energética y los déficits de infraestructuras estratégicas se mantienen como desafíos que requieren actuaciones urgentes.
En resumen, 2025 ha dejado una economía canaria robusta y dinámica, pero condicionada por los desafíos estructurales que exigirán reformas inmediatas para transformar el dinamismo coyuntural en un crecimiento sostenido, equilibrado y de mayor valor añadido.