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Alimentos navideños que más afectan a tus dientes
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Alimentos navideños que más afectan a tus dientes

martes 25 de noviembre de 2025, 13:09h
La Navidad llega y la tentación de los dulces parece aparecer en cada rincón de la casa, invadiendo reuniones y sobremesas. Sin duda, es una época en la que todos caemos en la tentación de probar turrones, polvorones y mazapanes sin pensar, al menos al principio, en cómo le afecta eso a nuestra boca. Y es que, aunque para muchos estos dulces son tan irresistibles como el olor a café recién hecho, esconden ciertas trampas para nuestros dientes que no deberían pasar desapercibidas.

Los azúcares y las texturas pegajosas pueden dar más trabajo a nuestra boca de lo que imaginamos. Por eso, aprender a distinguir los alimentos realmente dañinos y descubrir cómo impactan en nuestra sonrisa es el primer paso para saborear la Navidad con menos riesgos bucodentales. Por cierto, si alguna vez necesitas un consejo profesional o una revisión en profundidad tras las fiestas, consulta a un dentista en Santa Cruz de Tenerife que pueda orientarte personalmente.

¿Cuáles son los dulces navideños que más dañan el esmalte dental?

Mientras algunas personas pueden disfrutar de los clásicos de la Navidad sin un solo remordimiento, hay detalles que a menudo se nos escapan y que conviene tener en cuenta. Existe un enemigo silencioso pero muy efectivo para los dientes: el azúcar simple. Este ingrediente sirve como “comida favorita” de las bacterias bucales. Juntas, bacterias y azúcar, tienen la costumbre de crear ácidos que atacan nuestro esmalte dental con una eficacia realmente sorprendente. De hecho, muchas veces ignoramos cómo los postres nos están jugando una mala pasada tras cada celebración.

Turrones: un doble riesgo por su azúcar y textura

No hay sobremesa navideña que no incluya turrón, pero no todos los turrones son igual de inocentes. Lo curioso es que tanto si optamos por el blando como por el duro, nuestras piezas dentales pueden verse en apuros. Ambos tipos, con sus almendras y su generosa dosis de miel y azúcar, incrementan las probabilidades de caries. Pero la textura, como ese chicle que nunca se despega, suele ser la clave que marca la diferencia:

  • Turrón blando: Su textura pegajosa actúa como si fuera una imán para los restos de azúcar, que se pueden quedar pegados durante un buen rato. Este detalle, aunque parece menor, esconde un riesgo nada trivial, ya que proporciona tiempo de sobra para que la acción de los ácidos bacterianos haga su trabajo en el esmalte.
  • Turrón duro: Aquí la preocupación no es solo el azúcar, sino la violencia de la textura, que puede romper dientes frágiles o algún empaste con solo un bocado desprevenido.

Polvorones: el peligro del azúcar pulverizado

En la boca, los polvorones tienen el extraño don de deshacerse en mil partículas que vuelan directas a los rincones más inaccesibles. Ricos en carbohidratos simples y grasas, su textura pulverulenta hace que pequeños trozos se cuelen entre los dientes y se escondan en los surcos. Si olvidas cepillarte justo después, puedes estar apostando por una fiesta de bacterias y placa, lo que a la larga dificulta la limpieza adecuada y deja la puerta abierta a futuros problemas.

Mazapán: una bomba de azúcar pegajosa

Si el mazapán fuera un equipo de fútbol, la combinación de azúcar y almendra molida sería su delantera imparable. Tiene tanta concentración de azúcares simples y es tan denso que parece hecho a propósito para quedarse pegado a dientes y encías durante horas. El resultado es un ambiente húmedo y dulce, ideal para que las bacterias acampen a sus anchas y terminen por acelerar la aparición de caries.

¿Por qué estos alimentos son tan perjudiciales para tu boca?

La culpa no recae solamente en los ingredientes de estos postres, sino también en la manera, a menudo descuidada, en la que solemos consumirlos a lo largo del día. Como si fuera una gota que cae sin descanso y termina por desgastar la piedra, el hábito de picotear dulces de forma continua puede aumentar exponencialmente los riesgos.

El proceso de desmineralización del esmalte

Aquí la ciencia y la vida cotidiana se encuentran. Cada vez que comes algo azucarado, las bacterias, como la famosa Streptococcus mutans, no dudan en organizar un banquete. Ellas transforman los azúcares en ácidos, bajando el pH de la boca. Y en un ambiente cada vez más ácido, el esmalte, que normalmente puede con todo, empieza a perder sus minerales. Si la escena se repite a menudo, la historia termina casi siempre con caries. Así de claro, aunque a veces cueste creerlo.

¿Es más importante la cantidad de dulce o la frecuencia con que se come?

Puedes comerte un trozo grande de turrón de una vez y estar mejor que si vas picando a lo largo del día. La cuestión es la frecuencia de exposición. Si te pasas la tarde con la bandeja de dulces al lado, la boca se mantiene en un estado ácido que no da tregua ni a la saliva, que debería estar ocupada en defender el esmalte y neutralizar los daños.

Dulce navideño

Principal riesgo dental

Característica clave

Turrón blando

Caries y erosión

Textura muy pegajosa y alto contenido de azúcar

Polvorón

Acumulación de placa

Textura pulverulenta que se aloja entre los dientes

Mazapán

Caries severa

Alta concentración de azúcar y textura densa y adherente

Guía práctica para proteger tus dientes en Navidad

Aunque pueda sonar complicado, realmente proteger tu boca en Navidad está al alcance de cualquiera si adoptas unas rutinas sensatas. Aquí te comparto algunos consejos vitales:

  1. Limita la frecuencia, no solo la cantidad: Mejor disfrutar de un buen postre de una vez y dejar la bandeja, que estar picando cada media hora. Así, la saliva puede hacer su trabajo tranquilamente durante el resto de la tarde.
  2. Bebe agua después de los dulces: Un gesto tan simple como un sorbo de agua ayuda mucho más de lo que parece a arrastrar los restos de azúcar y a que los dientes no sufran tanto.
  3. Mantén una higiene bucal estricta: Cepillarse siempre, pero sobre todo por la noche, cuando la saliva no puede “echar una mano” mientras duermes. Ese cepillado nocturno puede ser el escudo perfecto contra la caries.
  4. Utiliza pasta con flúor: El flúor añade una capa extra de protección al esmalte, reforzando tus dientes ante cualquier exceso ocasional.

Realmente, si logras integrar hábitos como estos durante la Navidad, tu sonrisa seguramente te lo agradecerá cuando arranque el año nuevo. Lo principal, como en tantas cosas de la vida, es buscar el equilibrio entre disfrutar y cuidar lo que importa. Además, es vital recordar que quienes tienen niños en casa o sufren una mayor tendencia a la caries, deben prestar aún más atención, porque la prevención en estas fechas hace la diferencia a largo plazo y te permite vivir la Navidad sin preocupaciones mayores.

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