Para meditar se necesita buscar un lugar tranquilo, apagar el móvil, colocarse en una posición cómoda, cerrar los ojos y concentrarse en su respiración, intentando no pensar en nada más. El objetivo es que el mundo desaparezca mientras se practica la meditación y el cerebro se centre en uno mismo.
Porque el hábito de meditar es sencillo, pero al mismo tiempo, profundamente transformador: es la revolución silenciosa de nuestros días.
En Mundo Pránico lo tienen muy claro y llevan años promoviendo esta práctica ancestral: "Además de todos los beneficios psicológicos y físicos que la meditación otorga a quien la practica, también nos ayuda a desarrollar actitudes como la empatía y la compresión que nos serán muy útiles en nuestro día a día", asegura Marta Puig, fundadora de Mundo Pránico.
Por ese motivo, desde este espacio de formación y terapia han decidido lanzar en su web un reto muy especial al que se puede sumar cualquiera que esté interesado en acercarse al mundo de la meditación y quiera saber cómo empezar: el reto de los 21 días de meditación.
En la web del reto, que se lanza coincidiendo con el Black Friday, existirá la opción de realizar un curso para aprender a meditar.