Los resultados sugieren que un trastorno llamada nefropatía por estrés térmico puede representar una enfermedad de poblaciones olvidadas, pero que puede surgir como una de las principales causas de mala salud de los riñones en un futuro próximo. Durante el siglo siguiente, el cambio climático y la escasez de agua resultantes pueden afectar a una amplia variedad de problemas de salud relacionados con la deshidratación y el estrés por calor, con riesgos cada vez mayores de disfunción.