Después de dos días de silencio, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha comparecido este miércoles por la mañana ante el pleno del Congreso para asegurar que jamás ha conocido y no habría tolerado conductas irregulares en el PSOE como las que han llevado a algunos de los casos judiciales que afectan al partido. Además, ha garantizado que su partido no se ha financiado irregularmente.
"No debe existir ninguna sombra de duda sobre la actuación del Gobierno, y quien quiera proyectarla, le pido que no especule, o insinúe, no susurre, que lo demuestre con pruebas", ha añadido.
El presidente ha expresado su respeto a la sentencia del Tribunal Supremo contra el exministro José Luis Ábalos y ha recalcado que en España no puede haber ningún espacio de impunidad de personas corruptas, "sean quienes sean".
"En este país no debe haber espacio para la impunidad de personas corruptas, sean quienes sean", ha afirmado al referirse a la labor de su antiguo secretario de Organización. Ha pedido a la ciudadanía que no se deje confundir por quienes intentan crear una sensación de corrupción generalizada que, a su juicio, no es real.
"Sentencias que respetamos y acatamos desde el Gobierno porque estamos convencidos de que en este país no debe haber espacio para la impunidad de personas corruptas sean quienes sean", defendió.
Sánchez se ha referido así por vez primera a la sentencia del Tribunal Supremo que ha condenado a 24 años de prisión al exministro en su comparecencia ante el pleno del Congreso para exponer su posición ante los diversos casos judiciales que afectan al PSOE.
El jefe del Ejecutivo ha recordado cuándo se fueron conociendo los hechos que han derivado en esta sentencia, pero ha pedido separar la realidad de los hechos de todas las investigaciones judiciales que afectan al PSOE, de "los titulares, filtraciones y especulaciones de los actores políticos y mediáticos".
Por otro lado, el jefe del Ejecutivo, ha asegurado este miércoles que sigue confiando en el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero por su trayectoria y por la "convicción" con la que ha defendido la "legalidad de su actividad privada".
"Al Gobierno le compete aclarar si hubo trato de favor y la respuesta es contundente: no lo hubo", ha asegurado con firmeza. Sánchez ha instado a quienes mantienen estas sospechas a que las demuestren con pruebas fehacientes, asegurando que no existe ninguna sombra de sospecha sobre la actuación del Consejo de Ministros en este rescate, que según sus palabras se realizó con todas las garantías legales.
Sobre el rescate a la aerolínea venezolana Plus Ultra, Sánchez ha sido tajante. Al Gobierno le compete aclarar si hubo trato de favor en el préstamo, ha recordado, y "la respuesta es clara, rotunda y contundente": "no la hubo", ha asegurado.
Uno de los momentos más tensos de la mañana se ha producido cuando Sánchez ha abordado directamente las investigaciones que afectan a su círculo más íntimo. El presidente ha denunciado una estrategia de "acoso y derribo" contra su mujer y su hermano, David Sánchez, describiendo un proceso que comienza con un "bulo en forma de titular" para terminar en una denuncia y un daño reputacional. "Lo que le pido a la Justicia es que sea justa", exigió.
Sobre la situación de su hermano, ha calificado como un "hecho indiscutible" que su plaza fue creada en octubre de 2016, cuando él no ostentaba cargos de responsabilidad en el PSOE.
Además, ha recordado que la instrucción contra su esposa se ha mantenido en contra del criterio de la Fiscalía y ha sufrido hasta 15 revocaciones por parte de la Audiencia Provincial. "Lo que le pido a la Justicia es que sea justa", ha sentenciado, a la vez que acusaba a la oposición de manejar información bajo secreto de sumario. Asegura que ganó "cero euros" y que comenzó a trabajar en la Universidad Complutense en 2012, antes incluso de ser él dirigente del PSOE.
De hecho, remarcó que la instrucción contra su mujer y su hermano "se ha hecho contra el criterio de la Fiscalía".