Rosa Dávila, presidenta del Cabildo de Tenerife, ha expresado su pesar por la gestión del Gobierno de España, al que califica de "soberbio" en el manejo de la crisis del 'Mv Hondius', un barco que ha sufrido un brote de hantavirus. Según Dávila, el Ejecutivo ha actuado "desde la imposición" y no ha sido "respetuoso, coordinado ni transparente" con respecto a Canarias.
"La presidenta insular ha señalado ante los medios de comunicación en una rueda de prensa convocada para abordar esta cuestión que el Estado ha ido acumulando errores en la gestión, contracciones y falta de documentación clara que respalde las decisiones, mientras que el pueblo tinerfeño ha vuelto a mostrar su solidaridad y serenidad."
Dávila ha señalado lo "grave" que es la situación, mientras que las autoridades locales han expresado su "preocupación, preguntas y alternativas" para salvaguardar la salud pública de los habitantes de la isla. Sin embargo, el Estado ha provocado "incertidumbre, desinformación y decisiones improvisadas" a lo largo de la evacuación de los pasajeros.
El hecho de que el barco continúe fondeado en Tenerife ha sido lamentado, ya que esto se atribuye a una "decisión política" y a una respuesta "diplomática" hacia los países cuyos ciudadanos están en el crucero. Se podría haber realizado en "12 horas, y con todas las garantías": "Cada día que pasa pone más en riesgo a la población de Tenerife".
"Una gran inquietud"
Durante su intervención, Dávila expresó la "enorme preocupación" que persiste en su rol como presidenta del Cabildo respecto al fondeo del 'Mv Hondius', señalando que el riesgo para la población "no es cero": "Nos aseguraron que no había síntomas, y a día de hoy aparecen casos sospechosos en Francia y EEUU. Nos dijeron que no existía otra alternativa al fondeo del crucero en aguas canarias, y ya sabemos que ni siquiera se hicieron PCRs días antes".
La presidenta del Cabildo ha afirmado que, de acuerdo con la información proporcionada por la Embajada de Países Bajos, a los pasajeros del 'Mv Hondius' únicamente se les "tomó la temperatura y se les realizó una encuesta".
En relación con la evacuación de pasajeros, Dávila ha expresado su preocupación por la falta de "aceleración" en un proceso que podría haberse completado "en 12 horas" el domingo. "Nadie entiende que los aviones se fueran casi vacíos, cuando le pedíamos que en esos vuelos también se recogiera a ciudadanos de Australia, ya que su avión llegaría en la tarde del lunes, pero esta alternativa fue desechada sin argumentos".
Dávila ha expresado en rueda de prensa que "aquí viven un millón de habitantes, tinerfeños, que merecen respeto y exigen explicaciones". Además, se ha preguntado "quién garantiza que cada hora que pasa no es un riesgo" para la isla. La presidenta insular también se cuestionó: "¿Exigir garantías para mi tierra, mi pueblo, es alarmar?".
Según su perspectiva, la decisión de retrasar el desembarque del buque hasta el lunes fue "una decisión absolutamente política" por parte del Estado. Dávila ha expresado su descontento al señalar que, a pesar de las diversas alternativas presentadas por el Gobierno de Canarias para asegurar la salud de los habitantes en las islas y facilitar un fondeo y desembarque lo más rápido posible, se "hicieron oídos sordos con desdén y bravuconería".
"Todas las garantías de seguridad eran exigidas por nosotros. Las probabilidades no son inexistentes. No se ha explicado cómo ocurrió el contagio, y tampoco hay quien pueda asegurar que no fue a causa de ratas que estuvieran en el barco. Hasta ahora, nadie ha logrado determinar la forma en que se produjo el contagio en las personas que perdieron la vida", ha añadido.