La tasa de abandono educativo temprano en las islas, registrada en la última Encuesta de Población Activa (EPA) un 15,9% manteniéndose Canarias por encima de la media estatal(12,8%). Especialmente crítico resultan los datos relativos al abandono en la FP básica y de grado medio, con tasas de abandono sin título hasta el 32,9% en éste último.
Los sistemas de seguimiento del absentismo en la escolarización obligatoria no funcionan por falta de recursos personales, un solo trabajador/a social por cada EOEP de zona e insuficientes trabajadores y educadores sociales ocasionan un sistema de protección a la infancia que falla. Los servicios sociales municipales actúan con poca agilidad ante situaciones de riesgo, situaciones familiares que se dilatan en el tiempo y se cronifican.
Este colectivo corre riesgo de abandono escolar unido a un estado emocional de desmotivación hacia la oferta que plantea el sistema educativo, convirtiéndose en jóvenes sin formación que se enfrentan a un limitado y saturado mercado laboral, esto deriva en una población dependiente de ayudas sociales, repitiéndose patrones comunitarios de familias en situación de exclusión social.
El restringido tejido económico canario centrado especialmente en el sector servicio hace que la oferta formativa post-obligatoria no sea atractiva para los jóvenes que ven con desesperanza lo difícil que es conseguir un empleo bien remunerado y con contrato laboral.
La situación económicamente inestable donde canarias está inmersa, ocasiona que muchas familias no lleguen a final de mes, sus hijos no puedan tener una alimentación sana, la estructura familiar se rompa, aumente la población con trastornos mentales como la ansiedad y la depresión.
La falta de motivación y ansías de superación en una población joven que se quebranta y se empobrece. Una población sin esperanzas ni recursos para adquirir una vivienda, llenar el carro del supermercado o cubrir las necesidades básicas llevan a la precariedad.
Aproximadamente 13.447 escolares en Canarias tienen derecho al servicio de comedor escolar cuota cero, destinado al alumnado perteneciente a familias con escasos recursos.
Cuando ir al colegio supone asegurar una comida al día, la prioridad deja de ser aprender para pasar a la supervivencia, no estamos hablando de casualidad sino de un problema real sin resolver.
Ana Alicia González Marrero, Área de Inclusión e Igualdad Liberación Canaria