La nueva ciudad planteada en El Mojón incluye cuatro hoteles, villas de lujo y viviendas unifamiliares asequibles únicamente para fondos de inversión o capital extranjero.
Drago Canarias exige la paralización del plan parcial de El Mojón, en Arona, Tenerife. Se trata de la mayor bolsa de suelo urbano de Canarias —972.000 metros cuadrados— e incluye cuatro hoteles, villas de lujo y viviendas unifamiliares para un total de 9.000 camas —entre turísticas y residenciales— y con un 40 % de suelo reservado para uso turístico. Sin embargo, el plan no incluye vivienda pública o protegida.
Además, resulta que en Arona hay 14.483 viviendas vacías de un total de 53.744, lo que equivale al 27 % de las viviendas del municipio, una cifra que ya de por sí debería desincentivar la construcción de nuevos inmuebles y la insistencia en el binomio del turismo y la construcción como modelo de desarrollo económico.
Por otro lado, desde Drago Canarias se alerta de la trampa. El 60 % de suelo que en teoría no se destinará a uso turístico estará compuesto en buena parte por viviendas unifamiliares cuyo valor de mercado superará los 300.000 y 400.000 euros, por lo que no está pensado para la ciudadanía canaria, sino para fondos de inversión y personas extranjeras no residentes con alto poder adquisitivo.
En este sentido, Arona se encuentra entre los municipios con menor renta anual por persona —11.183 euros— según los últimos datos del INE. Además, es el segundo municipio de la isla con mayor número de casos detectados de sinhogarismo, el 10,8 % del total, tal y como recoge el último informe de Exclusión Residencial Extrema financiado por el Cabildo de Tenerife y elaborado por Cáritas.
En palabras de la portavoz de Drago Tenerife, Carmen Peña, “la construcción del equivalente a una nueva ciudad dedicada al turismo dentro del municipio de Arona viene a agravar los problemas de presión sobre el territorio y de desigualdad social” y especificó que “seguirán aumentando los casos de personas con un empleo a tiempo completo que se ven obligadas a vivir en un coche, en chabolas o en infraestructuras abandonadas”.
Con respecto a la nula presencia de vivienda pública o protegida en el plan parcial de El Mojón, Peña señaló que “es la prueba de que este proyecto no está pensando para la ciudadanía canaria” y acusó directamente al Gobierno de Canarias de “intentar camuflar la realidad cuando hablan de sostenibilidad o generación de empleo”, a lo que añadió: “Ya sabemos de qué tipo de empleo hablan, del que no da ni para alquilar una habitación”.
Asimismo, la portavoz de Drago Tenerife incidió en uno de los grandes problemas de la Isla, la movilidad, y defendió que “el incremento poblacional en El Mojón va a suponer un mayor número de vehículos en circulación y en particular de vehículos de alquiler para uso turístico en uno de los polos que ya de por sí presenta grandes problemas en este sentido”.