El plenario del Cabildo de Lanzarote, a excepción del PSOE, ha rechazado la firma del acuerdo comercial con MERCOSUR. La moción, presentada por Coalición Canaria, busca proteger los intereses de Canarias y su sector primario, instando al Gobierno español a asegurar que cualquier acuerdo internacional considere las particularidades de la región ultraperiférica. Se exige que los productos importados cumplan con los estándares europeos y se reclama compensaciones para los agricultores canarios frente a la competencia desleal. Además, se solicita una evaluación del impacto del acuerdo en las Regiones Ultraperiféricas.
Todo el plenario del Cabildo de Lanzarote, a excepción del PSOE, ha tomado una decisión significativa al rechazar la firma del acuerdo comercial entre la Unión Europea y el bloque MERCOSUR. Esta moción, presentada por el grupo político nacionalista Coalición Canaria (CC), se aprobó en una sesión celebrada el pasado viernes y pone de relieve la defensa de los intereses estratégicos de Canarias, así como de su sector primario y modelo productivo.
La moción surge de la creciente preocupación del sector agrícola ante las posibles repercusiones del acuerdo. En este sentido, se insta al Gobierno de España a que actúe con firmeza ante la Unión Europea para asegurar que cualquier tratado comercial internacional tenga en cuenta las particularidades de Canarias como Región Ultraperiférica (RUP), evitando daños irreparables a agricultores y ganaderos locales, quienes ya enfrentan serias limitaciones estructurales y normativas.
Samuel Martín, consejero portavoz de Coalición Canaria durante el plenario, enfatizó que este rechazo es coherente con una postura política que prioriza los intereses canarios. “Desde Coalición Canaria no estamos en contra del comercio internacional, pero sí nos oponemos a que se negocie sin considerar a Canarias. Los productos de Lanzarote y La Graciosa tienen calidad suficiente para competir en el mercado global, pero no podemos aceptar acuerdos que perjudiquen nuestro sector primario mientras Europa permanece indiferente”, declaró Martín.
En su propuesta resolutiva, la iniciativa solicita el establecimiento de nuevas medidas compensatorias específicas para las explotaciones agrarias canarias, especialmente en lo que respecta a la producción vitivinícola en Lanzarote. Estas medidas se sumarán a las existentes para mitigar el impacto negativo que podría tener el acuerdo UE-MERCOSUR sobre la competitividad del sector primario insular.
Además, el Cabildo exige que los productos importados desde terceros países cumplan rigurosamente con los estándares europeos en materia de calidad, sanidad y seguridad alimentaria. Esto implica que las producciones de los países firmantes deben ajustarse a las normativas fitosanitarias y zoosanitarias vigentes que ya cumplen los productores canarios y europeos.
La moción también aboga por la incorporación efectiva de “cláusulas espejo” en los acuerdos comerciales de la Unión Europea, garantizando así la reciprocidad normativa. Coalición Canaria advierte que sin estas garantías adecuadas, los acuerdos deben ser revisados o incluso anulados, priorizando siempre la seguridad alimentaria y protegiendo el tejido productivo local.
Otro aspecto destacado en el acuerdo plenario es la necesidad de compensar a los productores isleños por las estrictas regulaciones ambientales y territoriales que enfrentan. Se promueve un cambio en las políticas europeas para reconocer el papel fundamental de agricultores y ganaderos en la conservación de los agrosistemas y ecosistemas canarios.
Finalmente, la moción hace un llamado a llevar a cabo una evaluación específica sobre el impacto del acuerdo UE-MERCOSUR en las Regiones Ultraperiféricas como Canarias. Esta evaluación debe considerar factores como lejanía geográfica, fragmentación territorial, tamaño reducido de las explotaciones y mayores costos de producción.