España ha superado los 6.300 trasplantes en 2025, alcanzando un total de 6.335 procedimientos, lo que refleja la eficacia del Sistema Nacional de Salud y la solidaridad de la sociedad española. La ministra de Sanidad, Mónica García, destacó que España mantiene una tasa de 51,9 donantes por millón de población, liderando a nivel internacional. Aunque se observó un descenso en los trasplantes hepáticos y pulmonares, los trasplantes renales se mantuvieron estables y los cardíacos aumentaron significativamente. La nueva estrategia de la Organización Nacional de Trasplantes busca mejorar el acceso a trasplantes y aumentar la disponibilidad de órganos, con un enfoque especial en pacientes con dificultades específicas. A pesar del éxito, más de 5.000 pacientes siguen en lista de espera para recibir un órgano.
La actividad de donación y trasplante de órganos en España se ha consolidado como un referente mundial, con un total de 6.335 trasplantes realizados en 2025. Esta cifra representa una notable tasa de 129,0 por millón de población (p.m.p.), según el informe presentado por la ministra de Sanidad, Mónica García, junto a Beatriz Domínguez-Gil, directora general de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT).
Por segundo año consecutivo, España supera la barrera de los 6.300 trasplantes. En cuanto a los tipos de órganos trasplantados, se llevaron a cabo 3.999 trasplantes renales, 1.276 hepáticos, 556 pulmonares, 390 cardíacos, 103 pancreáticos y 11 intestinales. Aunque se registró un descenso en los trasplantes hepáticos (-5%) y pulmonares (-11%), se observó un aumento significativo en los trasplantes cardíacos (+12%), pancreáticos (+6%) e intestinales (+175%). El pasado año marcó un hito con el mayor número histórico de trasplantes cardíacos.
Este volumen de actividad fue posible gracias a las 2.547 personas que donaron sus órganos tras fallecer, lo que equivale a una tasa de 51,9 p.m.p., similar a la del año anterior cuando se alcanzó el máximo histórico. Además, 408 personas donaron un riñón o parte de su hígado en vida. En promedio, se realizaron 17 trasplantes diarios durante el año pasado.
Mónica García resaltó la robustez del Programa español, destacando que “detrás de cada trasplante hay decenas de profesionales sanitarios coordinados por la ONT que logran que cada procedimiento sea un éxito”. También anunció cinco nuevas líneas estratégicas destinadas a mejorar el acceso y la eficiencia del sistema, buscando que el trasplante llegue a todos los pacientes necesitados en el menor tiempo posible y con las mayores garantías.
La primera línea estratégica se enfoca en aumentar la disponibilidad de órganos mediante una mejor detección de posibles donantes y mejoras en las fases del proceso. Esto implica establecer alianzas con diferentes servicios hospitalarios para normalizar la donación como parte del cuidado al final de la vida. También se busca reducir las negativas a donar (que fueron del 22% en 2025) y ampliar criterios para aceptar órganos para uso clínico.
Aparte, se impulsará la donación renal en vivo mediante colaboraciones con sociedades científicas y asociaciones de pacientes. Otro objetivo es facilitar el acceso al trasplante para aquellos pacientes con características especiales que enfrentan barreras significativas. La cuarta línea está orientada a mejorar la medición de resultados y fomentar la innovación dentro del ámbito del trasplante.
A pesar del alto número de donaciones y trasplantes realizados, aún persiste una lista considerable de espera. A finales de 2025, había 5.163 pacientes esperando un órgano, incluyendo a 77 niños. En cuanto al perfil del donante, los fallecidos por accidentes de tráfico representaron solo un 3% del total; la principal causa fue el accidente cerebrovascular (52%). El 60% tenía más de 60 años al momento del fallecimiento.
A partir de 2021, también se han sumado donantes que solicitaron ayuda para morir y expresaron su deseo de ser donantes: desde entonces, 226 personas han permitido el trasplante para 643 pacientes.
La ONT continúa priorizando a los pacientes con dificultades especiales para recibir un trasplante. Gracias a esta labor colaborativa, se lograron realizar urgencias cero para 298 pacientes y facilitaron el acceso a transplantes para 180 niños. Las comunidades autónomas jugaron un papel crucial; doce superaron los 50 donantes p.m.p., siendo Cantabria la líder con una tasa excepcionalmente alta.
A nivel nacional, el intercambio entre comunidades permitió realizar 1.416 trasplantes, lo que representa un 23% del total anual. Estos datos reflejan cómo el Sistema Español de Trasplantes actúa como un elemento cohesivo entre regiones.
A medida que avanza este programa estratégico hasta 2030, España reafirma su compromiso no solo con sus ciudadanos sino también como modelo internacional en materia de salud pública y solidaridad social.