
El verano es la época ideal para disfrutar con toda la familia de divertidas actividades al aire libre. Una de las preferidas por grandes y pequeños es la visita a parques acuáticos y piscinas, en las que hay que tener un cuidado especial para evitar accidentes.
seguridad a las familias que disfrutan de su jornada en nuestro parque. Todas nuestras atracciones están vigiladas constantemente, de esta manera aseguramos a nuestros visitantes un día de diversión con total tranquilidad”, ha explicado Aitana Tomás, directora de operaciones de Western Water Park.
Para que nuestro día sea un completo éxito, es esencial que cada familia explique a los más pequeños las normas básicas del recinto. De este modo, ellos mismos colaborarán con el mantenimiento de su seguridad y todos disfrutarán de esta experiencia con más calma. Tanto aquellos que saben nadar como los que aún necesitan flotador o manguitos, deben saber que correr alrededor de la piscina no es una buena idea. Evitar resbalones o caídas, debe convertirse en una prioridad.
Los más pequeños sólo podrán bañarse en los lugares habilitados para ello, de esta manera se estará siempre bajo la supervisión de los profesionales del parque, que están entrenados para cualquier imprevisto que pueda surgir. Entrar por las zonas menos profundas de las piscinas también les aportará mayor seguridad.
Además, es muy recomendable tener siempre localizados los lugares indicados para primeros auxilios. Una picadura de insecto o una pequeña herida en la rodilla, podrán ser atendidos en el momento, lo que evitará a los niños un mal rato y hará que en cuestión de minutos puedan volver a disfrutar de sus atracciones preferidas.
Toda la familia debería estar atenta también a los momentos en los que se realiza el baño. Evitar las horas que van justo después de la comida para hacer la digestión de la manera más correcta posible, y entrar poco a poco a la piscina con una ducha previa, ayudarán a regular la temperatura corporal, evitando así cortes de digestión.
Asimismo, el cuidado de la piel durante estos días de diversión acuática debe ser una prioridad. La crema protectora es un elemento obligatorio en cualquier bolsa de piscina, por lo que habrá que repetir su aplicación varias veces a lo largo del día. Para los ratos de descanso, sobre todo cuando pasamos tiempo al sol, es muy recomendable utilizar algún tipo de gorro o sombrero y así reducir una exposición directa que pueda provocar malestar.
Finalmente, a pesar de pasar el día entre atracciones acuáticas, es necesario mantenerse hidratado en todo momento. Prestar atención a los más pequeños para que beban agua y zumos les proporcionará sales minerales y nutrientes beneficiosos para su salud y hará de ésta una experiencia inolvidable.