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Canarias y la subjetividad de un territorio explotado

Por Antonella Aliotti
viernes 29 de mayo de 2026, 14:50h

Turismo, dependencia y psicología del colonialismo contemporáneo

Canarias aparece constantemente en las campañas turísticas internacionales como un territorio privilegiado: clima perfecto, paisajes volcánicos, playas infinitas y una supuesta forma de vida tranquila asociada al descanso y al consumo. La imagen del archipiélago se vende como una promesa de felicidad accesible para millones de visitantes europeos. Sin embargo, detrás de esa postal cuidadosamente construida existe otra realidad mucho menos visible: salarios entre los más bajos del Estado, dificultades crecientes para acceder a la vivienda, dependencia económica extrema del exterior, destrucción ambiental progresiva y una sensación colectiva de agotamiento social que atraviesa especialmente a las generaciones jóvenes.

La contradicción es profunda. Un territorio convertido en símbolo internacional del bienestar turístico convive simultáneamente con elevados índices de pobreza, precariedad laboral y exclusión social. Canarias se promociona como un paraíso mientras buena parte de su población vive atrapada en condiciones de inseguridad económica permanente. Esta fractura no puede analizarse únicamente desde parámetros económicos. También debe comprenderse desde la psicología política y desde las dinámicas culturales que moldean la manera en que una sociedad se percibe a sí misma.

El colonialismo contemporáneo rara vez adopta hoy la forma clásica de ocupación militar directa. En muchos territorios opera mediante mecanismos más complejos: dependencia económica, subordinación cultural, turistificación, especulación inmobiliaria y control de los imaginarios colectivos. Canarias constituye un ejemplo especialmente significativo para analizar cómo un modelo económico puede terminar condicionando no solo el territorio, sino también las formas de subjetividad de quienes lo habitan.

Del colonialismo territorial al colonialismo psicológico

Diversos autores del pensamiento anticolonial y decolonial, desde Frantz Fanon hasta Aimé Césaire, advirtieron que el colonialismo no se limita a ocupar territorios o extraer recursos. También transforma la conciencia de las poblaciones sometidas. La dominación política y económica termina penetrando en la vida cotidiana, en la autoestima colectiva y en la manera en que una sociedad interpreta su propio valor.

Fanon observó cómo las estructuras coloniales generaban sujetos obligados a mirarse constantemente desde la perspectiva del poder dominante. El colonizado terminaba interiorizando la idea de inferioridad, dependencia o incapacidad. Aunque Canarias no puede analizarse mecánicamente bajo las mismas coordenadas históricas de las colonias africanas o caribeñas del siglo XX, sí resulta posible identificar dinámicas contemporáneas de subordinación económica y cultural que producen efectos psicológicos similares.

Uno de los más visibles es la normalización de la dependencia. Durante décadas se ha instalado la idea de que Canarias solo puede sobrevivir mediante el turismo masivo y la inversión exterior. Cualquier cuestionamiento del modelo turístico dominante suele presentarse inmediatamente como una amenaza económica. La crítica queda reducida a irresponsabilidad. Protestar contra la destrucción territorial o exigir límites al crecimiento turístico es interpretado muchas veces como un ataque al único motor posible de las islas.

Esta narrativa tiene consecuencias profundas. Una población que aprende continuamente que su supervivencia depende de satisfacer las necesidades de agentes externos termina desarrollando formas de resignación política y emocional. El territorio deja de concebirse como espacio de vida para convertirse en mercancía. La identidad cultural se adapta progresivamente a las demandas del mercado turístico. Incluso el paisaje comienza a percibirse únicamente en términos de rentabilidad económica.

La construcción del “paraíso”

La industria turística no vende únicamente hoteles, vuelos o experiencias vacacionales. Produce imaginarios. Construye relatos sobre lo que un territorio es y sobre cuál debe ser su función dentro de la economía global. En el caso canario, la imagen del “paraíso” ha terminado convirtiéndose en una poderosa herramienta ideológica.

Mientras las campañas institucionales muestran felicidad permanente, exclusividad y bienestar, gran parte de la población experimenta dificultades crecientes para sostener condiciones de vida dignas. El contraste entre ambas realidades genera una forma de disonancia colectiva difícil de ignorar. El mismo territorio que aparece internacionalmente como símbolo del descanso se convierte para muchos residentes en un espacio marcado por alquileres imposibles, trabajos precarios y agotamiento físico y mental.

La turistificación transforma además las relaciones sociales y urbanas. Barrios enteros pierden población residente y se orientan progresivamente al visitante temporal. El espacio público deja de organizarse en función de las necesidades de quienes habitan el territorio y comienza a responder prioritariamente a las demandas del consumo turístico. La vida cotidiana se adapta al visitante. No al revés.

Este fenómeno tiene también una dimensión psicológica. Cuando una población percibe que su propio territorio deja de pertenecerle simbólicamente, aparece una sensación difusa de desplazamiento. Muchas personas jóvenes en Canarias experimentan precisamente esa fractura: crecieron en un territorio que cada vez resulta más inaccesible para vivir, trabajar o proyectar un futuro estable.

Precariedad y salud mental

En los últimos años la salud mental se ha convertido en uno de los grandes temas sociales contemporáneos. Sin embargo, gran parte del debate continúa abordando el sufrimiento psicológico como un problema estrictamente individual. Ansiedad, depresión o agotamiento emocional aparecen frecuentemente desconectados de las condiciones materiales que los producen.

En Canarias esta separación resulta especialmente problemática. La precariedad estructural, la incertidumbre laboral, la imposibilidad de acceder a una vivienda digna y la presión constante del coste de vida generan un escenario de estrés social permanente. No se trata únicamente de experiencias individuales aisladas, sino de dinámicas colectivas profundamente vinculadas al modelo económico.

La lógica neoliberal tiende a responsabilizar al individuo de su capacidad de adaptación. Si una persona no logra estabilidad económica, se interpreta como fracaso personal y no como consecuencia de un sistema estructuralmente desigual. Esta idea tiene un enorme impacto psicológico porque transforma problemas políticos en sentimientos privados de culpa o insuficiencia.

Las generaciones jóvenes canarias crecen además bajo una percepción continua de imposibilidad. Imposibilidad de emanciparse, de acceder a vivienda, de construir proyectos vitales estables o incluso de permanecer en las islas sin aceptar condiciones laborales extremadamente precarias. La emigración vuelve a aparecer como horizonte recurrente, reproduciendo dinámicas históricas que parecían superadas.

Cultura, folklorización y pérdida de memoria

Otro de los efectos más visibles del modelo turístico es la transformación de la cultura local en producto de consumo. La identidad canaria se convierte frecuentemente en una estética superficial destinada a reforzar la experiencia turística: música, gastronomía, tradiciones o símbolos reducidos a espectáculo comercializable.

La folklorización vacía progresivamente de contenido político e histórico a la cultura. Se conserva aquello que resulta rentable o exótico para el visitante mientras desaparecen elementos vinculados a la memoria crítica, a las luchas sociales o a las formas de vida comunitarias tradicionales.

Al mismo tiempo, buena parte de la historia del archipiélago continúa atravesada por silencios. La memoria de los pueblos indígenas canarios, los procesos de conquista, la emigración forzada o las desigualdades estructurales asociadas al modelo económico suelen ocupar un espacio marginal dentro de los grandes relatos institucionales sobre Canarias.

Sin memoria histórica resulta más difícil construir conciencia colectiva. Y sin conciencia colectiva resulta más fácil aceptar como inevitables determinadas formas de explotación territorial y social.

Recuperar soberanía emocional y territorial

Pensar Canarias desde una perspectiva decolonial no implica únicamente discutir categorías jurídicas o identidades nacionales. Significa también preguntarse qué tipo de relación mantiene una sociedad con su propio territorio, con su cultura y consigo misma.

La soberanía no es exclusivamente económica o política. También es psicológica y cultural. Un territorio pierde soberanía cuando su población interioriza que no tiene derecho a decidir sobre el modelo económico que condiciona su vida cotidiana. Cuando la destrucción ambiental se presenta como sacrificio inevitable. Cuando la precariedad se normaliza como precio obligatorio del progreso.

Frente a ello comienzan a surgir en Canarias múltiples formas de resistencia social, cultural y ambiental: movimientos por el derecho a la vivienda, plataformas ecologistas, recuperación de memoria histórica, redes vecinales y propuestas económicas alternativas que intentan pensar el archipiélago más allá del monocultivo turístico.

Tal vez una de las preguntas más importantes para el futuro de Canarias no sea únicamente cuánto turismo puede soportar el territorio, sino qué consecuencias psicológicas y sociales tiene para una población vivir permanentemente subordinada a un modelo económico que convierte su tierra en mercancía global.

Porque ningún territorio puede sostener indefinidamente una vida digna cuando sus habitantes dejan de sentirse parte de él.

Notas

  1. El concepto de “subjetividad colonial” hace referencia a la manera en que las estructuras de dominación política, económica y cultural terminan influyendo en la construcción de identidades, percepciones y comportamientos colectivos.
  2. La noción de “colonialismo contemporáneo” utilizada en este artículo no implica necesariamente una equivalencia directa con los modelos coloniales clásicos de ocupación militar y administración imperial. Se emplea aquí para analizar dinámicas de dependencia económica, subordinación cultural y extractivismo propias del capitalismo global contemporáneo.
  3. Canarias presenta desde hace décadas indicadores sociales especialmente preocupantes dentro del Estado español, incluyendo altas tasas de pobreza, precariedad laboral y dificultades de acceso a la vivienda.
  4. El modelo económico canario mantiene una fuerte dependencia del sector turístico, que representa una parte central del PIB y del empleo del archipiélago.
  5. El concepto de “folklorización” hace referencia al proceso mediante el cual elementos culturales complejos son simplificados y convertidos en productos de consumo turístico.
  6. La relación entre salud mental y condiciones materiales de vida ha sido ampliamente estudiada por la sociología crítica, la psicología comunitaria y la salud pública.

Bibliografía

Pensamiento anticolonial y decolonial

  • Fanon, Frantz. Los condenados de la tierra. Fondo de Cultura Económica.
  • Fanon, Frantz. Piel negra, máscaras blancas. Akal.
  • Césaire, Aimé. Discurso sobre el colonialismo. Akal.
  • Ngũgĩ wa Thiong’o. Descolonizar la mente. Debate.
  • Rivera Cusicanqui, Silvia. Un mundo ch’ixi es posible. Tinta Limón.
  • Sousa Santos, Boaventura de. Epistemologías del Sur. Akal.
  • Castro-Gómez, Santiago. La hybris del punto cero. Pontificia Universidad Javeriana.

Turismo, territorio y extractivismo

  • Prats, Luis. La era del turismo. Bellaterra.
  • Becker, Elizabeth. Overbooked: The Exploding Business of Travel and Tourism. Simon & Schuster.
  • Arboleda, Martin. Planetary Mine. Verso.

Salud mental y crítica social

  • Han, Byung-Chul. La sociedad del cansancio. Herder.
  • Fisher, Mark. Realismo capitalista. Caja Negra.
  • Freire, Paulo. Pedagogía del oprimido. Siglo XXI.

Datos e informes

  • Instituto Nacional de Estadística (INE).
  • Instituto Canario de Estadística (ISTAC).
  • Informe AROPE – Red Europea de Lucha contra la Pobreza.
  • Observatorio Canario de la Vivienda.
  • Banco de España – informes sobre vivienda y desigualdad.

Artículo inspirador

  • “How psychology can be a tool for postcolonial freedom”, Aeon.

Antonella Aliotti
Feminista Radical Antirracista
Defensora de la Casa Común
Activista de DDHH y Sociales

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