Riesgo de mayor dependencia industrial y tecnológica
La secretaria general del Partido Popular Europeo, Dolors Montserrat, ha expresado su preocupación por los acuerdos firmados entre el Gobierno de Pedro Sánchez y China. Según Montserrat, estos compromisos podrían alejar a España del enfoque europeo de reducción de riesgos (de-risking), poniendo en jaque la autonomía estratégica de la Unión Europea y generando vulnerabilidades económicas, industriales y tecnológicas.
Durante su reciente visita a China, el presidente Sánchez firmó cerca de una veintena de acuerdos que abarcan diversos sectores, incluyendo los económicos, industriales, científicos y tecnológicos. Sin embargo, varios de estos pactos no se limitan a áreas no sensibles, lo que podría facilitar una mayor presencia china en sectores estratégicos. Esta situación es difícil de conciliar con las directrices establecidas por la Comisión Europea en el programa Horizonte Europa, que incluye restricciones específicas para entidades chinas.
Preocupaciones sobre inversiones chinas
“La Unión Europea ha dejado claro que no se trata de romper relaciones con China, sino de reducir dependencias críticas, proteger sectores estratégicos y evitar transferencias tecnológicas que puedan comprometer la seguridad económica europea”, afirmó Montserrat. No obstante, advirtió que “el Ejecutivo español ha decidido profundizar vínculos en áreas donde Bruselas ya ha señalado riesgos”.
En particular, Montserrat identificó tres áreas preocupantes. La primera es que los acuerdos económicos e industriales podrían favorecer la inversión china en sectores clave, como la energía y las cadenas de suministro avanzadas. Esta estrategia podría incrementar la exposición de España frente a China y contradice los esfuerzos europeos por diversificar proveedores y fortalecer la resiliencia industrial.
La segunda preocupación radica en el aumento de la vinculación con China en el ámbito de materias primas críticas. Este enfoque podría entrar en conflicto con iniciativas europeas como el Critical Raw Materials Act, diseñado para disminuir la dependencia de recursos esenciales provenientes de terceros países. “En un contexto donde China ha restringido exportaciones de tierras raras y la UE busca reducir su dependencia —que supera el 90%—, esta estrategia resulta opuesta al objetivo europeo”, subrayó Montserrat.
Dudas sobre cooperación científica
Por último, la intensificación de la cooperación científica y universitaria con entidades chinas plantea interrogantes sobre si existen garantías adecuadas para proteger el conocimiento. La Comisión Europea ha limitado la participación china en programas estratégicos debido a los riesgos asociados a la transferencia tecnológica y al uso dual civil-militar. En este sentido, el PP considera necesario advertir al Ejecutivo comunitario sobre los potenciales riesgos derivados de nuevas colaboraciones.
A esto se suma una dimensión política significativa: España podría estar debilitando la coherencia de la posición común europea al enviar señales contradictorias en un contexto geopolítico delicado. “La estrategia europea se basa en unidad y coordinación entre Estados miembros; no en iniciativas bilaterales que pueden ser vistas como divergentes”, argumentó Montserrat.
Evaluación rigurosa necesaria
Mientras tanto, esta política exterior plantea riesgos relevantes respecto a los intereses estratégicos europeos y requiere una evaluación exhaustiva. Por ello, Montserrat sostiene que las instituciones europeas deben realizar un análisis detallado sobre los acuerdos firmados y reforzar los mecanismos para controlar inversiones extranjeras y cooperación tecnológica.
“España no puede convertirse en un punto débil dentro de la autonomía estratégica europea. La defensa de nuestros intereses económicos e industriales exige coherencia y alineamiento con nuestros socios europeos”, concluyó.
Mientras tanto, se recuerda que los servicios técnicos de la Comisión Europea han alertado sobre los peligros asociados a inversores chinos en infraestructuras energéticas críticas. Informes internos sugieren que esta exposición podría generar vulnerabilidades relacionadas con ciberseguridad y resiliencia eléctrica. “Estas evaluaciones refuerzan la necesidad de ser cautelosos ante operadores externos en sectores estratégicos”, finalizó Montserrat.