El cambio de hora será en la madrugada de este sábado al domingo. Los físicos José María Martín Olalla, de la Universidad de Sevilla, y Jorge Mira Pérez, de la Universidad de Santiago de Compostela, han apoyado continuar con el cambio de hora, que durará hasta el 25 de octubre.
Lo mismo ha hecho Martín Perea, director del Máster en Energías Renovables de la Universidad Europea. Por el contrario, desde la Asociación para la Racionalización de los Horarios Españoles (ARHOE) abogan por dejar fijo el horario de invierno.
El año pasado, el Gobierno español intentó reactivar el debate sobre la supresión del cambio horario llevando a una reunión de ministros de Transporte, Telecomunicaciones y Energía (TTE) de la UE la propuesta de que el cambio de hora estacional se acabara este año, esgrimiendo que apenas ayuda a ahorrar energía y que incluso tiene “un impacto negativo” en la salud y en la vida de los ciudadanos.
Para acabar con el cambio horario, el Consejo de la UE debe apoyar tal iniciativa, pero la última vez que la Comisión Europea lo intentó, en 2019 bajo el mandato de Jean-Claude Juncker, la idea de permitir que cada Estado decidiera en una consulta pública si mantener su horario actual o fijar uno definitivo sin ajustes bianuales quedó aparcada por las diferencias entre las capitales.
Cuando el Gobierno defendió acabar con los cambios, su propuesta se apoyó en tres argumentos: el respaldo mayoritario de la ciudadanía; la ausencia de evidencia científica que demuestre un ahorro energético sustancial; y las consecuencias negativas en la salud y el bienestar de millones de personas.
Más allá de que este año tocaría publicar las fechas del cambio de horario de los próximos cinco, la última noticia desde la UE es que el comisario de Transportes, Apostolos Tzitzikostas, defendió poner fin al sistema por las “complicaciones innecesarias” que genera en la sociedad y la economía. Sin embargo, no se han producido avances concretos desde Bruselas.
EL CAMBIO DE HORA “FUNCIONA MEJOR DE LO QUE SE PIENSA”
El físico José María Martín Olalla ha incidido en que el cambio horario “funciona bastante mejor de lo que se suele pensar”, aunque reconoce que es “un incordio”. Según explica, este sistema ayuda a regular la adaptación de la actividad humana a las estaciones.
“Tiene una utilidad racional”, afirma, al permitir ajustar los horarios a que amanece antes en verano que en invierno, favoreciendo jornadas más tempranas y tardes más largas de ocio.
También defiende cierta flexibilidad a nivel europeo, al considerar que cada país debería poder adaptarse a sus necesidades. Aun así, subraya que, decida lo que decida Bruselas, las estaciones seguirán marcando los ritmos de vida.
"NO SE DEBERÍA ROMPER LA BARAJA HORARIA"
Por su parte, Jorge Mira Pérez recuerda que el cambio de hora se evalúa cada cinco años y “siempre se ha prorrogado”. Aunque reconoce que la UE está centrada en otros debates, advierte de que “no se debería romper la baraja horaria” para mantener una cierta armonización entre países.
El físico insiste en que el cambio responde a una realidad natural: la variación de la duración del día y la noche a lo largo del año. “Toda la vida del planeta” se ha adaptado a estos ciclos, señala.
Asimismo, recuerda que el sistema se recuperó en los años 70 por el ahorro energético, aunque admite que hoy en día es muy difícil cuantificar ese impacto.
EL OCIO, UNO DE LOS SECTORES AFECTADOS
El experto Martín Perea también respalda el cambio horario por la “normalización de la hora de salida del sol”. A su juicio, permite ganar una hora por la tarde que encaja mejor con el estilo de vida actual.
Advierte además de que eliminarlo podría afectar a un sector clave: el ocio, que en España tiene un peso económico relevante y se ha adaptado durante décadas a este sistema.
ARHOE: EL MEJOR HORARIO ES EL DE INVIERNO
Frente a estas posturas, la ARHOE mantiene su defensa de eliminar el cambio horario y apostar por el horario de invierno de forma permanente.
Su presidente, César Martín, considera que es “el mejor desde cualquier punto de vista, especialmente el médico”. No obstante, recuerda que la decisión no depende de un solo país, sino del conjunto de la Unión Europea, por lo que pide seguir insistiendo en el Consejo Europeo.