El Gobierno de España ha hecho públicas este miércoles las primeras series de documentos clasificados relacionados con el intento de golpe de Estado del 23-F de 1981, una medida adoptada cuando se cumplen 45 años de los hechos y ratificada en una orden publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE).
La desclasificación —acordada en el Consejo de Ministros del 24 de febrero— permite ahora que cualquier ciudadano pueda consultar 153 “unidades documentales” procedentes de los ministerios de Interior, Defensa y Asuntos Exteriores, así como del antiguo servicio de inteligencia CESID.
Entre los documentos desclasificados figuran transcripciones de conversaciones telefónicas de Antonio Tejero —el teniente coronel que lideró la ocupación del Congreso de los Diputados el 23 de febrero de 1981— con colaboradores, familiares y otras personas durante los momentos más tensos del asedio.
Asimismo, se incluyen notas informativas del CESID previas, durante y después del asalto, así como informes policiales y comunicaciones internas de las fuerzas de seguridad. Una de las piezas más destacadas es un manuscrito de planificación del golpe fechado en 1980, que detalla esquemas de operaciones civiles y militares, y analiza la “viabilidad” del intento de asalto, planteando estructuras de coordinación entre grupos que habrían de participar en la acción.
23 F Desclasificado. Documento oficial comunicando decisiones del Secretario General al Rey.
EL REY, "OBJETIVO A BATIR"
Entre estos archivos figura un manuscrito en el que se describen acciones sucesivas y recomendaciones para futuras operaciones, señalando que el “primer fallo” fue dejar al Rey libre y tratarlo como un caballero, lo que lo convertía en “un objetivo a batir y anular”. El documento también indica que los militares no estaban decepcionados por los acontecimientos del 23-F y que el momento no era para criticar a los “heroicos camaradas de armas”, sino para analizar cómo proceder en adelante.
Además, se conservan croquis y planes estratégicos, donde se evalúa la única vía viable para el golpe: una operación civil con complemento militar. En este contexto, se planteaba que la presidencia del Gobierno recayera en un general de talante liberal, citando nombres como Gutiérrez Mellado, Saénz de Santamaría o Díez Alegría, y se subraya la necesidad del apoyo de la Corona y de dispositivos de seguridad que garantizasen la ejecución de la operación.
El manuscrito también alude a la denominada “operación Halcón”, prevista antes del 28 de octubre de 1982, fecha de las elecciones generales, planteando que lo ideal sería ejecutar la acción violenta entre el 20 y el 28 de octubre.
23 F Desclasificado. Notas manuscritas sobre calentamiento ambiental y operación Halton.