Vanesa Martín, portavoz de Sí se puede Canarias,denuncia el grave estado de abandono y deterioro que sufre el patrimonio arqueológico guanche en Tenerife y reclama al Cabildo de Tenerife la puesta en marcha urgente de un programa integral, estable y dotado presupuestariamente para su protección, investigación y socialización.
Desde la formación ecosocialista creen que el legado de los antiguos pobladores de la Isla atraviesa una situación crítica. A pesar de que los yacimientos cuentan con protección automática como Bienes de Interés Cultural (BIC) según la Ley de Patrimonio Cultural de Canarias, la realidad es que el avance del modelo urbanizador, el desarrollo turístico intensivo, determinadas infraestructuras energéticas y la acción del expolio continúan provocando daños irreversibles.
Según datos oficiales, Tenerife cuenta con más de 5.400 enclaves arqueológicos inventariados, entre ellos casas cueva, fondos de cabaña, estaciones de grabados rupestres, cuevas sepulcrales y concheros. Sin embargo, amplias zonas de la Isla permanecen sin estudiar y numerosos yacimientos carecen de señalización, vigilancia o medidas efectivas de conservación. Consideran que “Tenerife ha mirado para otro lado durante años, a diferencia de islas como Gran Canaria, que sí han sabido colocar los yacimientos arqueológicos y los centros de interpretación como parte fundamental de su acción cultural”.
Para Sí se puede Canarias, hay un claro problema es estructural, basado en un modelo económico construido sobre una expansión urbanística disparatada y el turismo de masas, que ha demostrado ser incompatible con la preservación de un patrimonio extremadamente frágil. “Casos recientes vinculados a grandes proyectos turísticos y energéticos evidencian que las sanciones económicas, aun cuando puedan parecer elevadas, resultan claramente insuficientes frente al volumen de inversión de estas actuaciones, convirtiéndose en muchos casos en un coste asumible más del proyecto”, explica la portavoz.
Especialmente preocupante es la situación de enclaves declarados BIC que no han culminado procesos de protección ni de puesta en valor, como el Barranco de Agua de Dios, el Barranco del Muerto, la Cueva de Bencomo, Montaña de Ifara o La Barranquera. Del mismo modo, proyectos anunciados como referentes culturales, como el del Mirador de la Centinela, permanecen inacabados y sin uso, mostrando una imagen de abandono incompatible con el respeto que merece nuestra historia.
Asimismo, espacios de alto valor patrimonial y natural como el Malpaís de Rasca continúan sin contar con programas efectivos de ordenación, señalización e interpretación, quedando expuestos al deterioro progresivo.
Desde una perspectiva ecosocialista, defienden que el patrimonio guanche no sea solo un recurso ornamental ni un simple atractivo turístico, al ser parte fundamental de nuestra identidad colectiva y una fuente irrepetible de conocimiento histórico. “Cada cueva expoliada, cada grabado dañado y cada contexto arqueológico alterado supone una pérdida definitiva de información científica y memoria cultural”, afirman.
En Sí se puede quieren promover una acción coordinada de las instituciones donde tienen presencia para lograr un avance en el Cabildo de Tenerife, en el que se establezcan medidas como:
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La elaboración y ejecución de un Plan Insular de Protección y Puesta en Valor del Patrimonio Guanche, con financiación plurianual y objetivos evaluables.
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El impulso sostenido de campañas anuales de excavación, investigación y consolidación de yacimientos.
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La musealización in situ de enclaves estratégicos, superando el modelo exclusivamente museístico heredado del siglo XIX.
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El refuerzo de la vigilancia y las medidas contra el expolio y el vandalismo.
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La finalización y activación inmediata de proyectos ya iniciados, como La Centinela, Guargacho o el Centro de Interpretación del Barranco de Agua de Dios.
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La mejora de las condiciones laborales del personal técnico y arqueológico, combatiendo la precariedad estructural del sector.
Consideran que Tenerife no puede seguir perdiendo su pasado indígena mientras se multiplican las infraestructuras y los complejos turísticos. La protección del patrimonio no puede depender de expedientes sancionadores que llegan tarde, sino de una política preventiva, planificada y coherente.
Sí se puede Canarias reafirma su compromiso con un modelo de Isla que sitúe el patrimonio cultural, el territorio y la sostenibilidad en el centro de la acción política. “Defender el patrimonio guanche es defender nuestra identidad, nuestro paisaje y el derecho de las generaciones futuras a conocer su propia historia”, apostilla.