solo tenía la licencia para el subterráneo
Martes 22 de septiembre de 2015
El teniente de alcalde de Urbanismo, Antoni Noguera, ha informado hoy de que el proyecto de construcción del hotel de El Arenal de Palma, en cuyas obras murieron ayer dos trabajadores, solo tenía la licencia para construir el sótano, por lo que ha ordenado su paralización.
Noguera ha explicado en la rueda de prensa tras la Gerencia de Urbanismo que los técnicos del Ayuntamiento de Palma, después de estudiar el proyecto y detectar irregularidades, trabajan para paralizar "las obras hasta que no tengan los permisos correspondientes".
Dos trabajadores de 56 y 31 años fallecieron ayer cuando se derrumbó parte de la obra de construcción de un hotel en El Arenal de Palma.
"Como ayuntamiento, después de la revisión de la licencia, debemos actuar porque somos garantes de que la gente cumpla con la legalidad", ha incidido el regidor.
Ha enfatizado en que se diferencie el proceso administrativo relativo a las licencias municipales con el que se debe seguir el suceso por la vía judicial debido a la "desgracia" ocurrida.
"Las prisas no son buenas", ha apuntado el teniente de alcalde como reflexión sobre este caso, ya que los constructores se adelantaron a la tramitación, que estaba bastante avanzadas, y empezaron a construir.
"Es evidente que las obras se han avanzado más de lo permitido por el Ayuntamiento. Imaginamos que por las prisas en terminar y poder abrir el hotel en el inicio de la próxima temporada turística. Aun así, hay que remarcar que esta irregularidad en la tramitación de la licencia no tiene una relación directa con las causas del accidente, al menos hasta que lo dictamine un juez y las investigaciones pertinentes", ha destacado Noguera.
La obra, que se había comenzado hace un mes, podría haber obtenido la autorización correspondiente para levantar las siete plantas en unos 15 días, ha señalado el gerente de Urbanismo del Ayuntamiento de Palma, Joan Riera.
Riera ha explicado que se habían presentado por separado la licencia del subterráneo, ya autorizada, y la de la obras para levantar las plantas, que no se podían empezar a construir porque el proyecto de ejecución no estaba aprobado.
El engorro administrativo se ha producido cuando el promotor pidió inicialmente autorización para construir una planta baja más cuatro alturas, pero luego modificó el proyecto para aumentar dos plantas, como lo permite la ley turística y aprobado el Plan de Reconversión Integral (PRI) de la Playa de Palma, lo que retrasó la aprobación.
Noguera y Riera han destacado que la constructora sí tenía el plan de seguridad aprobado ya que el proyecto había sido autorizado por el colegio de arquitectos, por lo que han insistido en separar el tema administrativo de "la desgracia".
Noguera ha cuestionado que en el cartel informativo de la obras y el número de licencia no se correspondía con la autorización del Ayuntamiento.
El regidor y el gerente de Urbanismo han señalado que actuará con "diligencia" para que las obras puedan avanzar en cuanto se cuenten con todos los permisos necesarios.
En otro tema, hoy se ha aprobado la solicitud de demolición de una vivienda en primera línea de mar en el barrio del Molinar, en cumplimiento del artículo 69 de la ley del suelo, del que se informará a quienes quieran construir viviendas en este barrio.
Este artículo exige que las nuevas construcciones en barrios como el Molinar se deben realizar en consonancia arquitectónica y estilística con el entorno del barrio.
"Con el fin de salvaguardar los núcleos históricos de barrios emblemáticos, tenemos que garantizar la conservación de los elementos singulares y patrimoniales que los diferencian del resto de zonas de la ciudad", ha señalado Noguera.
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