el fiscal pide 17 años para el supuesto agresor
EFE | Miércoles 25 de marzo de 2015
Una menor que denunció que el novio de su madre la agredió sexualmente cuando tenía 7 años ha explicado en el juicio contra el hombre que del terror que sentía ante sus amenazas ni se resistió a los abusos ni lo contó a nadie durante meses: "De tanto miedo que tenía me llegué a acostumbrar".
La chica, que hoy tiene 16 años, y su hermana, también presunta víctima, de 15, han declarado en la vista celebrada en la Audiencia de Palma contra M.H.A., para quien el fiscal solicita una pena de 17 años de prisión por dos delitos de agresión sexual.
La mayor ha asegurado que el hombre, cuando su madre no estaba en casa, la sentaba en el sofá y le tocaba el sexo o hacía que la niña le tocara a él. "Era un poco violento y yo no me atrevía a decir nada".
"Una vez me dejó desnuda, me ató y me dejó en la cama. Me parece que fue con una cuerda", ha apuntado en respuesta al fiscal sobre un episodio en el que también fue víctima la hermana menor, que ha asegurado después que fueron varias las ocasiones en que el acusado las desnudó y las ató a ambas en diferentes habitaciones.
La mayor de las víctimas, que presuntamente sufrió agresiones durante varios meses cuando el hombre convivía con ella y su madre y también posteriormente cuando retomaban esporádicamente su relación, ha contestado a las reiteradas preguntas del abogado defensor que el miedo a que cumpliera sus amenazas de pegarle la paralizaba, porque se quedaba muchas veces a solas con él.
"Yo tampoco lo entiendo", ha respondido cuando el letrado ha afirmado que no comprendía que no contara antes los abusos, que finalmente denunció para evitar que su madre volviera con el hombre.
"Teníamos mucho miedo, no solíamos hablar de este tema, ni con nadie, ni nosotras", ha ratificado su hermana, que se desplazó a Mallorca para vivir con su madre en julio de 2006 desde Marruecos, donde residía previamente con sus abuelos.
El acusado ha afirmado que "nunca en la vida" tocó a la mayor de las hijas de su expareja, con la que rara vez estaba a solas, que se separó definitivamente de la mujer en abril de 2006 porque le había sido infiel, aunque luego ella quería volver y le seguía pidiendo dinero, y que jamás llegó a convivir con la pequeña.
"La niña me quería como a su padre", ha manifestado M.H.A., de 42 años, para quien la madre de las denunciantes las ha incitado a contar la historia inventada de los abusos para perjudicarle, una "trampa" igual a la que tendió al padre de las niñas, encarcelado por intentar violarla.
El acusado ha afirmado que la mujer, que robaba y enseñaba a robar a sus hijas, le advirtió de que le amargaría la vida si no volvía con ella, amenazó a su esposa (se casó en 2007) y le exigió 12.000 euros si quería que retirara la denuncia.
La madre de las presuntas víctimas ha dicho que nunca sospechó nada porque tenía confianza en el hombre, del que estaba "muy enamorada", y que ha sido después de que su hija mayor le relatara lo sucedido cuando ha apreciado detalles que podrían denotar que abusó de ella.
Según su testimonio, la niña le confesó lo que había pasado después de ver cómo el hombre la agredía cuando ya no tenían una relación continuada, un detalle que ha negado la chica en su declaración
Sobre sus problemas en un centro comercial por un hurto y el proceso judicial en el que está acusada en relación a presuntos robos, la testigo ha asegurado que no es responsable de esos delitos, y también ha negado haber amenazado a la actual esposa de M.H.A. y haber inducido a sus hijas a hacer una denuncia falsa.
Tras los testimonios del acusado y las denunciantes se ha suspendido el juicio, que continuará el 22 de abril.
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