Al final de la entrevista el candidato presidencial republicano dejó que el presentador del programa jugara con una de las características físicas de Trump que más comentarios han despertado: su pelo.
Fallon preguntó a Trump si podían hacer algo "poco presidencial", y el candidato (que obviamente había pactado ese momento previamente) dejó que el presentador frotara su cabeza y deshiciera el mítico peinado.
Pero la imagen es sólo imagen y ha de controlarse, una de las cosas que más sabe Trump. La Associated Press informó de que el candidato prohibió a los fotógrafos hacer fotografías después de la grabación.