Es casi imposible imaginar lo que los últimos cinco años han significado en la vida de los refugiados en Jordania y en otros lugares de la región", dijo la intérprete de 41 años en conferencia de prensa. "Ni una sola familia en este campamento de 60.000 personas no ha sufrido la pérdida y el trauma. Pero en estas difíciles condiciones, los refugiados que hay aquí se pueden sentir afortunados", continuó. "Además de los millones atrapados dentro de Siria, cuyas vidas están en riesgo todos los días, hay 75.000 sirios desplazados en la frontera, la tierra de nadie en el borde de Jordania, incluidos niños, mujeres embarazadas y pacientes gravemente enfermos", subrayó.
No han recibido alimentos desde principios de agosto. No hay casi ningún acceso humanitario en absoluto. No hay ningún mecanismo para la evacuación de los heridos de la guerra. No se están aplicando ninguna de las protecciones básicas en virtud del derecho internacional humanitario", agregó la embajadora de ACNUR.