"Según el estado actual de la investigación, el muerto era un sirio de 27 años que llegó a Alemania hace dos años y que solicitó asilo en el país", ha indicado el ministro en una rueda de prensa ofrecida tras la explosión y recogida por el diario local 'NordBayern'.
"Su solicitud de asilo fue rechazada el año pasado", ha añadido, si bien ha indicado que se le habría ofrecido un "permiso" de residencia, debido a la situación de su país natal, y que desde entonces había vivido en Ansbach.
Según la información a la que ha podido acceder el ministro bávaro, el presunto autor de la explosión ya se había intentado suicidar en dos ocasiones, y había pasado cierto tiempo en una clínica psiquiátrica.