El primero de los hombres se entregó voluntariamente a la Policía después de que las fuerzas de seguridad comenzaran a hacer circular su imagen en las redes sociales. Se trata de un varón de raza negra que estuvo presente durante la manifestación y armado con un fusil de asalto a la vista de todos, algo legal en el estado de Texas.
El segundo hombre fue detenido poco después tras entablar un tiroteo con la Policía y se encuentra ahora bajo custodia policial, según el comunicado oficial emitido por la Policía de Dallas en su cuenta de Twitter.