Dicha actualización hace mayor énfasis en la prevención y el tratamiento de las complicaciones clínicas causadas por la infección del virus y en la necesidad de que los sistemas sanitarios asuman más competencias en este sentido.
Asimismo, abogan por mejorar la información sobre los riesgos que puede conllevar el Zika en mujeres embarazadas y sus parejas para garantizar que están al tanto de las medidas que pueden adoptar para protegerse.