El director del recinto, Thane Maynard, señaló que especialistas del zoológico concluyeron que el niño estaba en una situación que constitía una amenaza para su vida y que debían sacrificar al gorila. "Han tomado una decisión muy dura, pero la decisión correcta, porque han salvado la vida del niño", dijo Maynard.
El gorila no parecía atacar al menor, pero se trataba de "un animal fuerte" que estaba en una situación de estrés. Usar dardos tranquilizantes contra el gorila no habría puesto al animal a dormir enseguida, lo que habría dejado al niño expuesto al peligro durante más tiempo, se dijo. 'Harambe' de 17 años, era un gorila de llanura, especie en peligro de extinción.