Ya lo tituló García-Márquez para la anales -frase ya tantas veces repetida-, otra "crónica de una muerte anunciada", ayer, en La Laguna. Podríamos titular esta si cabe la madre de todos los anuncios, puesto que la extraña pareja Javier Abreu-José Alberto Díaz llevaba tiempo apuntaba maneras.
La cuestión es que ya hace un año que el que va camino de ser ex socialista Abreu y el nacionalista Díaz no se pueden ni ver. El pacto autonómico les obligó a tener que soportarse y hasta la Ejecutiva Federal del PSOE tuvo que mediar para que Abreu no se les fuera del tiesto, como ha venido haciendo en los últimos tiempos. ¡Qué mal le vienen siempre a los ex marxistas los versos libres!.
Ni por esas puedo contenerse el hoy destituido Teniente de Alcalde, para quien su salida de Teideagua fue un agravio demasiado grande con consecuencias funestas para él.
Ahora el ciudadano debe decidir con qué versión de la historia se queda. Según Díaz, Abreu "ha jugado a estar dentro y fuera del pacto"; según Abreu, su presencia resultaba muy incómoda para que se siguieran realizando lo "chanchullos" de Coalición en La Laguna. Juzgue usted mismo.