Conroy deja un legado de obras centradas en familias disfuncionales y marcada por la oscura influencia de su padre, el coronel Donald Conroy, quien durante años abusó de él, de sus hermanos y de su madre. Su figura fue representada por el actor Robert Duvall en la adaptación cinematográfica de 'El gran Santini' y planea sobre el resto de su bibliografía.
Estos rasgos se perciben igualmente en quizás su obra más conocida, 'El príncipe de las mareas', adaptada a la gran pantalla por Barbra Streisand, coprotagonista de la película junto a Nick Nolte, 'alter ego' de Conroy en el papel de un hombre traumatizado por una problemática infancia.