El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, defenderá la próxima semana en la cumbre de la OTAN mantener el gasto español en defensa en el 2,1 % del PIB, pese a las presiones de Estados Unidos y del resto de aliados para elevarlo hasta el 5 %.
Sánchez viajará el martes a Ankara para participar en la reunión de jefes de Estado y de Gobierno de la Alianza Atlántica, donde coincidirá con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que en las últimas semanas ha criticado públicamente la posición de España.
El Ejecutivo sostiene que el 2,1 % del PIB es suficiente para cumplir con los compromisos asumidos con la OTAN y rechaza aumentar el gasto militar porque, según defiende, afectaría a otras partidas presupuestarias, como el gasto social.
El Gobierno también destaca que España alcanzó en 2025 el objetivo de destinar el 2 % del PIB a defensa y recuerda que ha aprobado nuevas inversiones en modernización militar.
La negativa de España a respaldar el objetivo del 5 % ha provocado reiteradas críticas del presidente estadounidense, Donald Trump, que ha llegado a calificar al país de "desastre" como aliado de la OTAN y ha expresado su decepción por la posición del Gobierno español.
Las discrepancias entre ambos Ejecutivos también se han intensificado tras el rechazo de España a facilitar el uso de las bases militares estadounidenses para la operación contra Irán.
En una de sus últimas alusiones a España, el presidente norteamericano soltó una de sus enigmáticas dirigida a nuestro país y en lo referente este asunto: "Pronto aprenderán"
El Partido Popular ha registrado una proposición no de ley en el Congreso para reclamar al Gobierno una posición "clara, común y coherente" en la cumbre de la OTAN.
La iniciativa también solicita que España impulse un mayor protagonismo del flanco sur de la Alianza, con especial atención al Mediterráneo, el Sahel, el Magreb y Oriente Próximo.