La campaña de verano cada vez está más cerca y las empresas se apresuran a iniciar la contratación para cubrir la temporada estival. Por ello, Randstad, la empresa de talento líder en España, ha realizado una radiografía basada en la Encuesta de Población Activa (EPA), cuyo objetivo no es analizar la industria de manera global, sino diseccionar el comportamiento y la composición de las posiciones y puestos profesionales claveque sostienen el turismo en la región.
Canarias ocupa una posición muy destacada en el mapa nacional al concentrar un promedio de 200.171 ocupados en los principales perfiles del sector (el 8,8% del total del país). A diferencia de otras regiones del país, en el archipiélago canario el personal de limpieza de oficinas, hoteles y otros establecimientos se sitúa como la primera posición absoluta en volumen con 68.418 trabajadores. Pisándole los talones se encuentran los camareros asalariados, que representan la segunda mayor fuerza laboral con 64.495 profesionales,seguidos a mayor distancia por puestos como los cocineros asalariados (24.022) y los recepcionistas y empleados de agencias de viajes (13.195).
Esta composición del mercado sitúa a Canarias en el top 5 nacional de volumen de puestos turísticos, superada por Andalucía, que lidera la clasificación con 424.758 ocupados (18,6%), la Comunidad de Madrid con 355.840 profesionales (15,6%), Cataluña con 340.069 ocupados (14,9%) y la Comunidad Valenciana con 231.592 (10,1%). Sin embargo, la especialización canaria es única, ya que su volumen en tareas de limpieza supera al de la hostelería directa, contrastando con el modelo de Madrid, que concentra el mayor volumen de puestos técnicos y de gestión del país liderando en empleados de agencias de viajes, recepcionistas de hoteles y telefonistas (45.903), o el modelo de Baleares (101.067), donde el peso de los camareros asalariados sigue siendo el mayor reclamo operativo.
Las posiciones líderes a nivel nacional
En este arranque de 2026, el mapa del empleo en el sector está liderado de forma indiscutible por dos ocupaciones específicas en términos de volumen: el personal de limpieza de oficinas, hoteles y otros establecimientos, que se sitúa a la cabeza con 747.062 profesionales ocupados, y los camareros asalariados, que representan la segunda mayor fuerza laboral con 631.434 trabajadores. Les siguen, a gran distancia en volumen pero con un papel operativo crítico para la temporada, puestos como los cocineros asalariados (más de 301.000) o los ayudantes de cocina (cerca de 169.000).
"La inminente campaña estival nos obliga a poner el foco no tanto en las cifras globales del turismo, sino en la realidad específica de las posiciones que sostienen su operativa", señala Víctor Jofre, responsable de cuentas estratégicas del sector en Randstad. "Nuestro análisis demuestra que las empresas no demandan un perfil genérico, sino que nos enfrentamos a dinámicas de talento muy diversas según cada puesto. De hecho, las posiciones con mayor volumen de profesionales en este arranque de 2026, como el personal de limpieza de hoteles o los camareros asalariados, presentan realidades completamente opuestas en cuanto a su relevo generacional o la incorporación de talento internacional para cubrir la temporada estival".
Análisis por ocupación: de la alta feminización operativa al sesgo directivo
La presencia femenina es especialmente elevada en determinadas posiciones operativas. El personal de limpieza de hoteles y establecimientos constituye el ejemplo más representativo, con 646.205 mujeres ocupadas frente a 100.857 hombres, lo que supone más del 86% del total de este perfil. También destacan los puestos de agencias de viajes, recepción hotelera y atención telefónica, donde las mujeres representan cerca del 69% de la fuerza laboral.
Por el contrario, los hombres mantienen una mayor presencia en los puestos directivos y de gerencia, especialmente en la gestión de empresas de restauración, donde ocupan el 62,5% de las posiciones. En profesiones clave como camareros y cocineros asalariados, sin embargo, la distribución por sexos es mucho más equilibrada, reflejando una progresiva convergencia en algunas de las ocupaciones con mayor volumen de contratación de la hostelería.