OPINION

No pasa nada

Julio Fajardo Sánchez | Jueves 21 de mayo de 2026

La mayor parte de los medios de comunicación alineados habitualmente con Moncloa han desechado el argumento de lawfare en el caso de la citación de Zapatero como imputado. Sigo la prensa asiduamente, más la favorable al Gobierno que la desfavorable, y noto que en este caso solo quedan como afectos los consabidos colaboradores de TVE y algunos programas de la Sexta, cuya razón de ser está precisamente en eso.

La lectura me indica una pérdida de confianza en los sectores de opinión que tradicionalmente se han comportado como correa de transmisión de los argumentarios del partido socialista. Algo está ocurriendo que justifica las alarmas, corroborando que el estado de shock va más allá de un disgusto interno. Es el primer síntoma de crisis que observo, pues estoy convencido de que éstas comienzan por la pérdida del control de la opinión, eso que ahora llaman el relato. Tengo la impresión de que se han quedado sin relato y esto es grave.

Algunos plumíferos, como mal menor, aluden al tiempo que se tarda en producir una sentencia en La Audiencia Nacional, como si el asunto se resolviera dejándolo morir con el paso de los años. Es el consabido argumento de que mientras hay vida hay esperanza cuando estás en el corredor de la muerte. No se recurre a la presunción de inocencia ni a la tajante declaración de que aquí no hay nada, con que se responde a la mayor parte de los conflictos judiciales en marcha. No, se confía en la dilación como una herramienta para maniobrar, hasta que Dios quiera, en un asunto que ha quebrado las cuadernas de la nave nodriza, o mejor dicho de la nave capitana. Ya se sabe que en cualquier batalla naval a ésta es a la que hay que salvar y proteger, como al rey en una partida de ajedrez. De momento, esa protección, que hace de barrera rodeando a la fortaleza, empieza a debilitarse, según se demuestra en un repaso por los titulares de los periódicos.

Tanto El País como La Vanguardia plantean dudas razonables sobre la contundencia de la defensa de Zapatero. La contundencia es una palabra bastante elástica, tal y como ha sido usada en los últimos tiempos. Se ha sido contundente tanto para condenar como para defender, y ahora nos encontramos con que nuestros heraldos de mesilla de noche no nos siguen en la estrategia. Algo empieza a fallar, pero no importa. La tormenta pasará, se diluirá en el tiempo, lo que tarde el juez Calama en instruir la causa. Con eso cuenta Sánchez, y sus acólitos de la prensa pretenden consolar a los constreñidos militantes, que los hay, sosteniendo que el tiempo pone las cosas en su sitio, que esto va para largo, y que la gente se irá olvidando, como se olvidan de tantas cosas que les quitan el sueño siguiendo los consejos de les sus psicoterapeutas para que vuelvan a dormir tranquilos.

Esto que noto es solo flor de un día. Mañana volverán las cosas a su origen y aquí no ha pasado nada. España va bien así, para qué cambiarla. Mientras esté Vox Sánchez estará seguro.


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