OPINION

Zapatero, Bárbara Rey y Antic

Julio Fajardo Sánchez | Miércoles 20 de mayo de 2026

Bárbara Rey se ha dado un trastazo y le han puesto siete grapas en la cabeza. Ya nos caemos todos. El equilibrio no es el mismo, te resbalas y te vas al suelo en menos que canta un gallo. Ella se la ha pegado contra una estantería. Todos se caen, incluso el dueño de Mango, que ahora dicen que fue empujado cuando paseaba por un sendero estrecho de Montserrat. No hay indicios y el juez ha metido a su hijo en la cárcel como sospechoso de asesinato. Bárbara vuelve a ser noticia con sus siete puntos, como una corona, pero ahora las primeras páginas de los periódicos las ocupan otras noticias. En este caso también se discute sobre indicios y falta de pruebas y nos disponemos a hacer un tótum revolútum con la actuación de los jueces.

El asesinato es más grave que el blanqueo de capitales, la falsificación de documentos y el tráfico de influencias, pero aquí tenemos temas para introducirnos en los sumarios y remover a lo que sale en los periódicos de forma interesada. Ahora se reúne el gabinete jurídico de Moncloa para estudiar el auto del juez Calama. Ya lo hizo en su día para lo del Fiscal General y salió cómo salió. Aún se escuchan los ecos de las protestas por la sentencia. Diga lo que diga el tribunal, el hecho de que Moncloa se apreste a analizar este asunto implica una actuación extraordinaria.

Sánchez ha dicho que va a defender a Zapatero, pero esto no significa que deba poner a disposición los medios del Estado. Lo digo porque en el caso de ser condenado es él el que tiene que asumir el revés judicial. Ya se ha manifestad el juez Pallín, como siempre, y esto no hace más que barruntar un fracaso de la defensa, si atendemos el caso que le han hecho los tribunales en sus actuaciones anteriores. Pallín es el gran gurú de la justicia socialista y, como siempre lleva la razón, es el responsable de que las sentencias salgan al revés de cómo las propone, con el considerable desencanto de la clase militante que cree en sus pronósticos como si fueran los sondeos de Tezanos.

Esto no ha hecho más que empezar y estamos en la fase del ruido. Cuando éste sea mucho vendrá otro caso a taparlo y así sucesivamente hasta acabar con esta legislatura inútil que va de sobresalto en sobresalto. Por ahora tenemos a Bárbara Rey, que nos volverá a conectar con Abu Daby, y a un empresario de Barcelona que se cayó de forma inverosímil por un desfiladero donde se canta el virulai: Rosa de abril, morena de la sierra, de Montserrat estrella.

He visto a Junqueras con Ana Rosa. Cataluña también está preocupada por lo que pasa y Rufián ha esgrimido los folios del auto en el Congreso arremetiendo contra todo, ya casi convertido en el líder de la izquierda alternativa. Hoy está todavía el cuerpo caliente y las cosas no han empezado a asentarse. Ya veremos mañana.


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