Fernando Clavijo dice que está preocupado con una situación que se presenta como extraordinaria y lo acusan de alarmista. Clavijo se debe al pueblo que representa y éste tiene motivos sobrados para no fiarse. Plegarse a lo que llaman colaboración entre las administraciones sería no ejercer su responsabilidad como gobernante autonómico. Clavijo no tiene obligación de someterse a una dependencia militante, pero está en desventaja al no disponer de una posición de fuerza, como haría un nacionalista catalán o vasco, a los que nadie desde las filas socialistas se atrevería a calificar de mezquino, como han hecho los voceros habituales en los programas de televisión.
Esta situación me hace sospechar que se trata de una provocación calculada para obtener no se sabe qué beneficio. Lo cierto es que no se han atrevido a desviar un avión a Málaga porque dentro de unos días hay elecciones en Andalucía y quieren tener la fiesta en paz. La pregunta es por qué está Canarias en el centro del debate. ¿Qué se gana con eso? Cada vez encuentro más difícil interpretar las decisiones de los estrategas. Habría que resucitar a Champolión para que nos ayude a descifrar cuál es el mensaje político que se esconde detrás de la piedra Rosetta de la Moncloa. Ferraz debe estar a otra cosa, después del fracaso que han tenido sus dos últimos secretarios de organización.
Siento tener que decir esto, pero me parece injusto que se esté acusando de insolidaria a una comunidad que siempre ha demostrado ser todo lo contrario. Aquí se ha montado una película que me obliga a clamar en favor de una gente que considero mía. Los que tienen que seguir las consignas de insultar a los que se defienden ante los supuestos abusos, le están dando la espalda a sus conciudadanos, solo porque sus jefes les indican que así lo hagan. Esto no se atreverían a hacerlo en Barcelona ni en Bilbao y me resulta triste comprobar hasta donde llega la sumisión.
He escuchado a Clavijo en todas sus intervenciones y su razonamiento es correcto y educado. Solo pide claridad y transparencia, porque es él y solo él el que tiene que dar explicaciones a los ciudadanos de las islas, le voten o no. Todas estas gallinas que cacarean las consignas no se atreverían a hacerlo si desde Cataluña, por poner un ejemplo, les pidieran un poco de rigor al incluirles en la exigencia de la solidaridad. La insolidaridad en este caso está clara y queda patente con el asunto de la financiación singular. Y si no, que le pregunten a la señora Montero todos los sapos que tiene que tragarse en la campaña andaluza debido a este asunto.
Clavijo no es insolidario y Canarias tampoco. La militar Cantera podría ponerse un puntito en la boca. Repito que no suelo escribir cogiendo al toro por los cuernos en asuntos que provocan polarización, pero es que, como canario que probadamente siempre ha defendido a su tierra, no admito las alegrías de algunos activistas del insulto, que después acusan a los demás de ser los que lanzan la piedra. Lo siento, pero no. Y ahora, si quieren, insúltenme a mí también.