OPINION

Mónica vete ya

Miguel Lázaro | Jueves 30 de abril de 2026

Este fue el grito más repetido, ayer, en las manifestaciones/concentraciones de todos los médicos españoles en todas las comunidades del estado. Dimisión o cese: por la incapacidad para gestionar un conflicto de más de 14 meses (ya llevamos 20 días de huelga) y porque en política hay que asumir responsabilidades.

El hartazgo no tiene límites y más ante sus recientes declaraciones. Vamos con ellas.

En primer lugar, rechazamos de forma rotunda la calificación de nuestras propuestas como “ilegales”. Se trata de una afirmación grave que no solo es inexacta, sino que demuestra una preocupante utilización del lenguaje jurídico con fines políticos. En el marco de una negociación colectiva es perfectamente legítimo plantear medidas que requieran modificaciones normativas; hacerlo no las convierte en ilegales, sino en propuestas que exigen voluntad política para ser abordadas.

En segundo lugar, es inaceptable que se sugiera que este comité pretende “mantener el conflicto”. Esta afirmación supone una deslegitimación del ejercicio de un derecho fundamental como es la huelga y una falta de respeto hacia miles de profesionales que han llegado a esta situación tras años de sobrecarga asistencial, precariedad y falta de respuestas efectivas por parte de la Administración.

El conflicto actual no es consecuencia de posiciones maximalistas, sino del profundo malestar existente en el colectivo médico ante un borrador de Estatuto Marco que no responde a las necesidades reales del sistema sanitario ni de sus profesionales. Reducir esta situación a un problema de “líneas rojas” es una simplificación interesada que evita abordar las carencias estructurales que venimos denunciando desde hace años.

Es lamentable e irresponsable la falta de una voluntad negociadora real por parte del Ministerio. Calificar propuestas como inviables sin explorar vías de encaje jurídico o político supone, en la práctica, cerrar espacios de diálogo que deberían estar abiertos en cualquier proceso de negociación serio.

Es evidente que este tipo de declaraciones públicas contribuyen a deteriorar la confianza entre profesionales y Administración, dificultando aún más la posibilidad de alcanzar acuerdos que garanticen la calidad del sistema sanitario y unas condiciones laborales dignas para quienes lo sostienen.

Nuestro comité de huelga vuelve a mostrar su disposición al diálogo, pero exige que este se produzca desde el respeto, el rigor y el reconocimiento de la legitimidad de las reivindicaciones planteadas.

Y sobre todo exigimos que Pedro Sánchez nombre a unos nuevos interlocutores/negociadores. Lo dicho Mónica vete ya. Tu reino no es de este mundo. Haz autocrítica y no sigas infoxicando con un relato que no te compran ni los de tu partido.

En juego la sanidad pública de 49 millones de españoles.

En derrota transitoria pero nunca en doma.


Noticias relacionadas