El embajador de España Rafael Dezcallar confirma que “Europa debe reaccionar para no convertirse en un peón de las decisiones de otros en el actual contexto geopolítico y económico internacional”.
El exministro de Justicia y exalcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, aseguró hoy, en el marco de ‘Diálogos para el Desarrollo’ celebrado en Tenerife, que Canarias es un enclave estratégico de primer orden para España y Europa, tanto por logística, como por ubicación y estabilidad institucional, e incidió en que el archipiélago es esencial para la proyección atlántica del continente y para su presencia en África y América.
Además afirmó que “una Europa con visión estratégica potenciaría de forma natural el desarrollo económico de las islas, incorporándolas a su arquitectura de autonomía energética, tecnológica, comercial y de defensa”.
El embajador de España Rafael Dezcallar también participó en este encuentro, organizado por Management Activo y patrocinado por Crédito y Caución, Iberinform y SEIDOR, bajo el título ‘Canarias ante los nuevos desafíos globales’. Ambos ponentes analizaron el actual contexto geopolítico y económico internacional, el papel de Europa en el nuevo orden global y los retos y oportunidades que este escenario plantea para España y, en particular, para Canarias.
En su intervención ante 100 representantes de instituciones y del tejido empresarial de Canarias, Rafael Dezcallar, incidió en que “Europa debe reaccionar para no convertirse en un peón de las decisiones de otros”. Describió un escenario internacional extremadamente complejo para Europa en el que señaló que Estados Unidos, tradicional aliado y pilar de seguridad europeo, está tomando decisiones inéditas que sacuden los fundamentos de la OTAN. Apuntó que, en paralelo, Rusia está alterando el orden político y de seguridad del continente, mientras China ejerce un poder económico y comercial basado en un modelo desequilibrado que afecta profundamente al comercio internacional.
Dezcallar advirtió de que, “si Europa no reacciona, corre el riesgo de convertirse en un simple espectador de un juego que decidirán otros”. Afirmó que la clave no está en alinearse con Estados Unidos o con China, sino en que Europa haga lo que debe hacer por sí misma: “fortalecer su economía, reducir su dependencia militar, desplegar plenamente el potencial del mercado único y mejorar sus relaciones con el mundo en desarrollo, donde China ha ganado una influencia abrumadora”.
Añadió que, mientras China planifica a veinte años vista, Europa lo hace solo a corto plazo, lo que compromete su futuro. Sin planificación estratégica, dijo, “ya sabemos quién va a ganar y quién va a perder”.
Por su parte, Alberto Ruiz-Gallardón, quien coincidió en el diagnóstico de Dezcallar y añadió que el modelo geopolítico y económico en el que Europa ha vivido desde la Segunda Guerra Mundial “está roto”. Aseguró que ni las estructuras de defensa ni las políticas económicas actuales permiten competir con Estados Unidos y China, cuyos liderazgos se están imponiendo con claridad tanto en Occidente como en Asia.
Ruiz-Gallardón defendió que Europa debe retomar el proyecto que fracasó en 2005, al referirse a la creación de una Constitución Europea que permita avanzar hacia unos auténticos Estados Unidos de Europa, una federación con instituciones comprensibles y cercanas a los ciudadanos, un Parlamento con competencias plenas y un gobierno federal elegido democráticamente. Solo así podrá construir una autonomía estratégica en energía, innovación, nuevas tecnologías y defensa.
Mercosur
El debate abordó también las críticas al acuerdo con Mercosur, especialmente intensas en Canarias. Tanto Dezcallar como Ruiz-Gallardón reconocieron que la agricultura del archipiélago teme la competencia sudamericana, pero insistieron en que el acuerdo incluye salvaguardias sólidas.
Destacaron que Mercosur es la única región del mundo en desarrollo que comparte valores democráticos y raíces culturales con Europa, lo que lo convierte en un aliado imprescindible en un entorno dominado por Trump, Putin y Xi Jinping. “Rechazar el acuerdo por razones internas o electorales es una falta de visión geoestratégica”, dijo Ruiz-Gallardón.