El Real Decreto-ley que garantiza la revalorización de las pensiones en 2026 ya ha entrado en vigor este miércoles, con efectos retroactivos desde el 1 de enero, tras su publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE).
Ha entrado en vigor la subida de las pensiones 2026. La norma fue aprobada este martes por el Consejo de Ministros y devuelve plena vigencia al incremento de las pensiones, pese a que aún debe ser convalidada por el Congreso.
Ese trámite parlamentario se producirá en los próximos días y, en esta ocasión, no se prevén obstáculos, ya que la mayoría de los grupos de la Cámara Baja —incluidos PP y Junts— se ha mostrado favorable a la subida.
El Gobierno ha optado por separar la revalorización de las pensiones del resto del escudo social, incluido ahora en otro decreto. Con este movimiento, el Ejecutivo se asegura la convalidación del incremento de las pensiones y evita que los pensionistas sufran alteraciones en sus ingresos.
De este modo, los pensionistas seguirán cobrando en febrero la subida de 2026, tal y como ya ocurrió en la nómina de enero. La decisión llega después de que el pasado 27 de enero el Congreso tumbara el decreto ómnibus que incluía conjuntamente la revalorización de las pensiones y otras medidas sociales.
Las pensiones contributivas y de clases pasivas suben en 2026 un 2,7%, en línea con la evolución de los precios. Ese mismo porcentaje se aplica al complemento para la reducción de la brecha de género.
Este incremento beneficia a 9,4 millones de personas que perciben más de 10,4 millones de pensiones contributivas, además de a los más de 734.000 perceptores del Régimen de Clases Pasivas del Estado.
Según los cálculos del Ministerio de Inclusión, el aumento del 2,7% supone unos 570 euros más al año para una pensión media de jubilación, mientras que las pensiones medias del sistema crecen en torno a 500 euros anuales.
Las pensiones mínimas se revalorizan en 2026 un 7,07%. El incremento es mayor en los casos de pensiones con cónyuge a cargo y de viudedad con cargas familiares, así como en las pensiones no contributivas y el Ingreso Mínimo Vital (IMV), que aumentan un 11,4%.
Las pensiones SOVI de vejez e invalidez también suben un 7,07%, hasta situarse en 599,60 euros mensuales para las no concurrentes y 582,10 euros para las concurrentes.
La pensión mínima de jubilación para mayores de 65 años en hogares unipersonales alcanza en 2026 los 13.106,80 euros anuales, frente a los 12.241,6 euros de 2025. En los casos con cónyuge a cargo, asciende a 17.592,40 euros anuales.
El decreto fija la pensión máxima en 3.359,60 euros mensuales o 47.034,40 euros anuales. La base máxima de cotización se sitúa en 5.101,2 euros mensuales, lo que supone un incremento del 3,9% respecto a 2025.
La norma recupera varias medidas incluidas en el decreto ómnibus que decayó en el Congreso. Entre ellas, destaca la congelación de las cuotas de autónomos en 2026 y la no obligación de los parados de presentar la declaración del IRPF.
También se amplía en 10 años el plazo de determinados préstamos concedidos a la Seguridad Social y se mantienen las tarifas para la cotización por contingencias profesionales.
Además, el decreto prolonga un año más la posibilidad de que médicos de atención primaria, médicos de familia y pediatras del Sistema Nacional de Salud compatibilicen la pensión de jubilación con el trabajo.
El texto actualiza la cotización del Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI), cuya sobrecotización sube al 0,9% en 2026, frente al 0,8% de 2025. Este porcentaje se aplica tanto a autónomos como a asalariados, con independencia del salario.
También se incrementa la cuota de solidaridad, que grava la parte del salario que supera la base máxima de cotización. En 2026, los tipos escalan hasta el 1,15%, el 1,25% y el 1,46%, según los distintos tramos.