
Es entendible que los padres se preocupen por la forma en la que sus hijos resuelven los
problemas de matemáticas, incluso cuando los pequeños son de corta edad. Por ello, es también entendible que traten de
ayudarles. Sin embargo, es necesario que los padres reflexionen sobre cómo ayudan a sus hijos, pues esto puede ser perjudicial.
Según un nuevo estudio publicado en la revista Psychological Science, cuanto más nerviosos están los padres mientras tratan de ayudar a sus hijos con los deberes de matemáticas, más les perjudican. "Cuando los padres tienen una relación pobre con las matemáticas y frecuentemente ayudan a sus hijos con los deberes, los niños aprenden menos matemáticas", aseguran los investigadores en el estudio, que ha sido dirigido por el investigador
Erin Maloney de la Universidad de Chicago (Estados Unidos).
Los padres y las matemáticas
En este sentido, los investigadores aseguran que "incluso cuando los padres son competentes en el tipo de matemáticas básicas de primer y segundo curso de primaria", este conocimiento no evita que acaben teniendo "sentimientos de ansiedad cuando se enfrentan a los deberes de matemáticas de sus hijos". Una tendencia, que de hecho, se cumple incluso en los padres altamente cualificados. Para llegar a estas conclusiones los investigadores analizaron a más de 800 estudiantes de Illinois (Estados Unidos) en el comienzo y al final de su año escolar, midiendo sus niveles de ansiedad y de matemáticas. Asimismo, también se encuestó a los padres sobre su propia ansiedad con las matemáticas, con qué frecuencia habían ayudado a sus hijos con los deberes de esta asignatura y su nivel educativo.